La Casa Rosada enfrenta intensas discusiones internas sobre la estrategia política para avanzar con la reforma electoral, una de las prioridades del presidente Javier Milei con miras a las elecciones de 2027.
Mientras un sector del Poder Ejecutivo confía en que el proyecto pueda aprobarse durante el mes de agosto, otras áreas del Gobierno expresan dudas al respecto y advierten que la iniciativa está “súper verde”.
El debate central en Balcarce 50 radica en el orden cronológico de la negociación: una postura promueve sellar acuerdos electorales previos con los gobernadores provinciales, mientras que el otro sector impulsa votar primero la modificación del sistema electoral en el Congreso y postergar las definiciones territoriales.
Las dos posturas dentro del gabinete
Por un lado, el grupo alineado con acordar previamente busca blindar los votos legislativos y reducir la incertidumbre parlamentaria. Esta postura es respaldada por la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; y el asesor presidencial Santiago Caputo, quienes consideran necesario construir consensos de gestión para evitar sobresaltos en las cámaras.
En la vereda opuesta, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, junto con el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y Eduardo “Lule” Menem, impulsan postergar las alianzas distritales hasta después de la sanción de la ley.
“Primero la reforma, después los acuerdos”, sostienen desde este sector, argumentando que el oficialismo no debe condicionar el armado territorial ni las candidaturas de La Libertad Avanza antes de definir las nuevas reglas de juego.
Colectoras, desconfianza y el antecedente del Senado
Uno de los ejes clave de la discusión técnica y política es la habilitación de colectoras, una herramienta pensada para que listas de diputados asociadas a mandatarios provinciales sin candidato a presidente propio puedan adosarse a la boleta de Milei.
No obstante, en varios despachos oficiales admiten la complejidad de las conversaciones con las provincias debido a los antecedentes recientes:
“Hay mucha desconfianza”, reconocen desde el propio Ejecutivo respecto a la postura de los gobernadores, impulsada por el recuerdo de los comicios de 2025, donde el sello libertario presentó listas propias en la mayoría de los distritos.
Asimismo, la mesa política busca evitar un escenario similar al vivido recientemente en la Cámara Alta con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, cuya votación debió postergarse por falta de consensos. Desde la Casa Rosada leen ese episodio como una advertencia para no llegar al recinto sin un dictamen consolidado, considerando que Milei está dispuesto a “dejar todos los recursos” para concretar la reforma de las PASO y el nuevo esquema electoral.
