En un encendido y categórico discurso de clausura durante la convención del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) en Misiones, el presidente Javier Milei ratificó la intransigencia de su plan económico frente a empresarios y economistas.
El jefe de Estado descartó de plano cualquier posibilidad de torcer el rumbo presupuestario y lanzó una contundente advertencia que resonó en el ambiente político: «Entré acá por el bronce, no voy a borrar con el codo lo que escribí con la mano». El mandatario aseguró que no cambiará la política fiscal ni la monetaria por un simple «capricho electoral», al tiempo que remarcó que se continúa recomponiendo la credibilidad pública para poner al país de pie.
Fuerte cruce por la morosidad y combate definitivo contra la inflación
Al abordar las fuertes críticas de la oposición sobre el incremento en el endeudamiento y la mora de las familias, Milei sostuvo sin rodeos que se trata de maniobras para «manipular a la población». En esa línea, defendió la expansión del crédito privado argumentando que «si no prestaran, la mora sería cero, pero ese mundo no estaría bueno», resaltando que miles de pymes que antes ni calificaban para tomar financiamiento hoy pueden acceder al mercado. Por otra parte, reconoció que «todavía hay sobrante monetario» en la economía, pero reafirmó que su compromiso inclaudicable con la sociedad argentina es «terminar de una vez con la maldita inflación» sin emitir ni desviarse de la disciplina monetaria.
Elecciones 2027: la antesala para acelerar el ajuste y las reformas
Proyectando el escenario político a mediano plazo, el Presidente se mostró sumamente optimista respecto a los comicios legislativos del año próximo. Anticipó que el oficialismo logrará «incrementar» de forma sustancial su número de diputados nacionales y quedará tan solo «a dos senadores del quórum» propio en la Cámara Alta. Con esa nueva correlación de fuerzas en el Congreso de la Nación, Milei lanzó una advertencia final para todo el arco político e industrial: «Ahí van a ver lo que es acelerar a fondo», prometiendo profundizar el paquete de reformas estructurales sin ningún tipo de concesión.
