Impulsada por el boom de producción no convencional en Vaca Muerta, la balanza energética superó los US$ 6.987 millones entre enero y junio de 2026, registrando un salto interanual del 87%. La Bolsa de Comercio de Rosario proyecta cerrar el año quebrando el máximo productivo de 1998
La balanza comercial energética del país consolidó un hito sin precedentes. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el superávit del sector trepó por encima de los US$ 6.987 millones durante el primer semestre de 2026, convirtiéndose de manera oficial en el mayor registro histórico para una primera mitad de año.
Este avance representa un notable crecimiento del 87% en comparación con el mismo período del año anterior. La explicación de este fenómeno radica principalmente en el incremento de la producción local: más del 70% del salto exportador se fundamenta en el desarrollo de la cuenca neuquina. De hecho, la extracción no convencional en Vaca Muerta ya representa el 68% del petróleo y el 67% del gas que se produce en todo el territorio nacional en lo que va del año.
Contexto global y desplome de las importaciones
Al analizar las variables del crecimiento, la BCR detalló que el 79% de la suba exportadora responde a un mayor volumen de cantidades enviadas al exterior. Por su parte, el 21% restante estuvo apalancado por el alza de los precios internacionales del crudo, impulsada por la reciente volatilidad geopolítica derivada de la escalada de tensión entre Estados Unidos e Irán y las restricciones en el estratégico Estrecho de Ormuz.
Gracias a esta coyuntura y a la mayor capacidad extractiva, las ventas externas de combustibles y energía alcanzaron los US$ 8.118 millones (un incremento del 52% interanual), lo que posiciona al sector energético como el responsable de más del 15% del total de las exportaciones argentinas, una porción del esquema comercial que no se observaba desde hace dos décadas.
En la otra cara de la moneda, el autoabastecimiento provocó que las importaciones de combustibles y lubricantes se desplomaran un 29%, tocando mínimos que no se registraban desde el año 2007. La incidencia de las compras energéticas al exterior representa apenas el 3% del total de las importaciones del país, la cifra más baja desde 1999.
Proyecciones récord y el impacto de la infraestructura
Las perspectivas para el segundo semestre mantienen el optimismo en niveles máximos. De sostenerse el ritmo de extracción, la BCR proyecta un crecimiento anual del 16% en la extracción de crudo, lo que rompería el histórico techo productivo nacional que databa del año 1998.
Hacia el cierre de diciembre, la entidad calcula que las exportaciones energéticas globales podrían superar los US$ 14.400 millones, lo que dejaría un saldo neto positivo en la balanza comercial de todo el año por encima de los US$ 12.000 millones.
A mediano plazo, el informe resalta el impacto estratégico de las obras de infraestructura en curso. Para el mes de noviembre se prevé la puesta en marcha del oleoducto VMOS (que unirá la localidad rionegrina de Allen con Punta Colorada), obra clave que permitirá evacuar una tanda inicial de 190.000 barriles adicionales por día. Con este ducto operativo y el avance de los proyectos de inversión amparados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), las exportaciones energéticas de la Argentina podrían escalar por encima de los US$ 18.500 millones de cara al próximo año.
