El juicio que investiga las circunstancias de la muerte de Diego Armando Maradona sumará una audiencia determinante este martes 4 de agosto.
Ante el tribunal declarará el kinesiólogo y masajista Nicolás Taffarel, conocido en el círculo íntimo del astro como “Taffa”, uno de los profesionales que mantuvo mayor contacto diario con el exfutbolista durante los últimos meses de su vida.

Tratante habitual de los problemas de movilidad del ’10’, Taffarel funcionó como un nexo directo entre la familia y el equipo médico encabezado por el neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los principales imputados en la causa. Por su cercanía diaria, para la Fiscalía su testimonio resulta crucial para reconstruir la dinámica de la internación domiciliaria en Tigre.
Advertencias sobre el deterioro físico y las respuestas del equipo médico
Durante la etapa de investigación preliminar, el masajista aportó detalles que comprometen la actuación del cuerpo médico. Según consta en sus declaraciones previas, Taffarel detectó signos físicos preocupantes en Maradona, como una hinchazón generalizada y una severa acumulación de líquido en una de sus piernas.
Al consultar sobre la continuidad de los tratamientos y el deterioro evidente del paciente, Taffarel señaló que recibió como respuesta que esas decisiones “dependían de los médicos de la obra social”. Asimismo, describió que en los días previos al 25 de noviembre de 2020 veía al capitán campeón del mundo “deteriorado”, al tiempo que ratificó que el consumo de alcohol y marihuana era de pleno conocimiento de su círculo cercano.
La Junta Médica y la acusación por negligencia
La declaración de Taffarel antecede a otra fase decisiva del proceso oral: la citación de los peritos integrantes de la Junta Médica. Los especialistas determinaron en sus informes que la muerte de Maradona fue consecuencia de un edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca congestiva y una miocardiopatía dilatada.
Para los fiscales de la causa, las conclusiones periciales demuestran que el paciente atravesaba un cuadro crítico con señales de riesgo explícitas que habrían sido ignoradas durante la atención domiciliaria, sustentando la acusación por presunta negligencia médica contra los profesionales a cargo.
