Hacia 2027: Kicillof no descartó competir en una interna peronista, pero ordenó enfocar los cañones contra Milei.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó este jueves en La Plata un cónclave clave a puertas cerradas con la primera línea de su armado político, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF). Secundado por la vicegobernadora Verónica Magario, el mandatario provincial delineó la estrategia de mediano plazo: si bien dejó la puerta abierta para disputar una interna partidaria de cara a las elecciones presidenciales de 2027, prohibió taxativamente «discutir candidaturas» en la coyuntura actual y exigió evitar responder a las provocaciones del kirchnerismo y La Cámpora.
El encuentro político tuvo lugar pasado el mediodía en la sede platense de la agrupación «La Patria es el Otro». Allí, Kicillof escuchó los diagnósticos de sus ministros clave, Andrés «Cuervo» Larroque (Desarrollo de la Comunidad) y Carlos Bianco (Gobierno), además de los intendentes representantes de las ocho secciones electorales bonaerenses, antes de bajar una línea vertical unificada para calmar las ansiedades de la tropa propia.
Bajar la ansiedad y no contestar el «fuego amigo»
Frente al auditorio de intendentes y dirigentes, Kicillof repitió el libreto de anteriores encuentros y buscó encapsular las tensiones internas para priorizar la confrontación directa con la Casa Rosada.
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Disputa única: El gobernador remarcó que la única pelea real y prioritaria que debe dar el espacio es contra el modelo macroeconómico de Javier Milei.
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Construcción sin hegemonía: Desde el entorno del mandatario aclararon que el 2026 está destinado netamente a la consolidación territorial, desmarcando al MDF de pretensiones de «hegemonía interna» o de lanzar campañas kilométricas prematuras.
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Ignorar la interna: La orden de Kicillof de «no caer en provocaciones» apunta a congelar la réplica hacia los duros dardos que recibió su gestión en los últimos días por parte de Sergio Berni, Mario Ishii y el propio Máximo Kirchner durante un reciente acto político en Parque Lezama.
«No estamos discuciendo candidaturas y no vamos a entrar en ninguna agenda que no sea la agenda de las necesidades de nuestro pueblo. La única disputa que tenemos es con Milei. A esto hacíamos referencia cuando hablábamos de nuevas canciones: a construir espacios de encuentro para articular una alternativa en todos los territorios», enfatizó Kicillof durante su discurso.
Proyección nacional y la mirada puesta en las urnas
Para el kicillofismo, el objetivo estratégico no radica en «ganar una discusión de palacio» frente al ala dura del Instituto Patria, sino en edificar una alternativa sólida capaz de imponerse electoralmente. «Hay que ganarle a Milei, y para eso hay que representar a la gente y gobernar mientras construimos», insistieron desde la mesa chica del gobernador.
Como cierre del encuentro, Kicillof anticipó que el próximo paso de la estructura política será romper las fronteras bonaerenses. En las próximas semanas se convocará a una nueva reunión ampliada del Movimiento Derecho al Futuro que contará con la participación de representantes y dirigentes de todas las provincias del país, buscando dotar de volumen federal al proyecto de cara a los desafíos institucionales venideros.
