El motor productivo del campo argentino volverá a convertirse en un pilar decisivo para sostener las cuentas del fisco nacional.
Durante todo el año 2026, la recaudación fiscal por derechos de exportación (DEX) generada por las principales cadenas agroindustriales alcanzará una cifra monumental de US$ 4.613 millones. Pese a la rebaja permanente en las alícuotas implementada a finales del año pasado, el marcado incremento en el volumen físico de los despachos al exterior logrará neutralizar el menor peso impositivo por tonelada y garantizar un flujo de divisas constante para las arcas estatales.
El mapa de la recaudación: el complejo sojero se mantiene al frente
El aporte tributario proyectado para este ciclo anual abarca los seis cultivos estratégicos del país: soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo. La cifra estimada marca una estabilidad casi absoluta con una variación de apenas el -1% frente a los US$ 4.665 millones obtenidos durante 2025, a partir de un exhaustivo informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
Aunque este monto se ubica lejos de los récords históricos registrados en 2021 (US$ 8.373 millones) y 2022 (US$ 9.101 millones) —períodos atípicos donde la guerra entre Rusia y Ucrania disparó los valores internacionales—, representa un contundente salto del 50% en comparación con el piso histórico de 2023 provocado por la histórica sequía. Al desglosar el origen de los recursos por complejo, la soja encabeza ampliamente la nómina al mantener las alícuotas más elevadas del esquema impositivo:
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Complejo Soja (poroto, harina, aceite y biodiesel): aportará la friolera de US$ 3.275 millones.
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Complejo Maíz: aportará un total de US$ 754 millones.
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Complejo Trigo: generará divisas por US$ 324 millones.
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Complejo Girasol: sumará ingresos por US$ 158 millones.
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Complejo Cebada: ingresará US$ 79 millones.
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Complejo Sorgo: aportará US$ 22 millones.
El desplome del primer semestre y el boom exportador del segundo tramo
La dinámica tributaria del año muestra un comportamiento marcadamente desigual entre ambos semestres. Durante la primera mitad de 2026, las retenciones aportaron únicamente US$ 1.881 millones, sufriendo un derrumbe del 51% respecto a los US$ 3.804 millones de la primera mitad de 2025. Este fenómeno posicionó al primer semestre de este año como el segundo registro más bajo de los últimos seis años, superando tan solo el piso de 2023 (US$ 1.153 millones).
Desde la Bolsa de Comercio de Rosario explicaron que esta amplia brecha interanual se debe a la elevada base de comparación que dejó 2025, período en el cual regían esquemas de reducción y eliminación temporaria de retenciones que aceleraron fuertemente la liquidación de granos. No obstante, las proyecciones indican que el panorama dará un giro de 180 grados en la segunda mitad de 2026. Entre julio y diciembre se prevé el ingreso de US$ 2.731 millones, lo que significa más que triplicar lo recaudado en el mismo tramo del año previo a medida que se normalice el patrón de declaraciones de venta.
Mayor volumen de granos para compensar la baja de impuestos
El factor clave para entender cómo el Estado mantendrá sus ingresos radica en el crecimiento de la producción física disponible para el comercio exterior. Desde el 7 de diciembre de 2025 rige en el país una reducción permanente en la alícuota de los derechos de exportación, medida que reduce la presión fiscal efectiva sobre cada tonelada vendida fuera del país.
Sin embargo, el fuerte crecimiento de la cosecha y la fluidez en la comercialización internacional permitirán compensar plenamente esa menor retención por unidad. De esta forma, el aumento en la cantidad total de barcos cargados equilibrará la balanza fiscal, asegurando que el fisco cuente con una inyección millonaria vital para la estabilidad económica nacional.
