Una jornada bisagra se vive en el corazón energético del país con un despliegue de enorme impacto geopolítico y financiero.
En el marco de su agenda oficial en la Argentina, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, protagonizará este martes un hecho sin precedentes para la industria nacional al recorrer en persona los yacimientos de la provincia de Neuquén, en lo que representa una clara señal de aval al rumbo económico trazado por la Casa Rosada.
La máxima autoridad del organismo internacional arribó al país tras una invitación del presidente Javier Milei, que incluye reuniones de alto nivel con el jefe de Estado y con el ministro de Economía, Luis Caputo. Georgieva se trasladará al bloque no convencional de Loma Campana —uno de los desarrollos emblemáticos del área—, donde será recibida y guiada por el presidente de YPF, Horacio Marín.
El megaproyecto energético como ancla para la estabilidad y divisas
La histórica decisión de llevar a la cúpula del FMI hasta el centro operativo neuquino responde a una meditada estrategia del Ejecutivo nacional: exhibir ante los acreedores internacionales la capacidad técnica del país para transformar radicalmente su matriz productiva y asegurar un flujo constante de dólares mediante exportaciones hidrocarburíferas.
Desde el Gobierno remarcan que la inédita presencia institucional en la formación no convencional busca posicionar al complejo petrolero y gasífero como una pieza insustituible para el fortalecimiento de las reservas internacionales del Banco Central. En el ámbito financiero, la recorrida de la funcionaria se interpreta como un contundente espaldarazo al potencial exportador argentino y a las reformas estructurales en curso.
Revisión de metas fiscales, déficit de junio y la meta para 2026
La visita se produce en medio de un clima de extrema fluidez entre la conducción del Fondo y el Palacio de Hacienda. No obstante, el tramo técnico de las conversaciones se centrará en el riguroso examen sobre el cumplimiento de las metas fiscales fijadas en el acuerdo vigente.
La mirada de los técnicos se posa sobre los números de junio, mes en el que el Sector Público Nacional reportó un déficit primario de $696.843 millones y un saldo financiero negativo superior al billón de pesos. Desde la cartera económica explicaron que el desfasaje obedeció a erogaciones estacionales por el pago de aguinaldos y a diferimientos en el cobro del Impuesto a las Ganancias para personas humanas, reafirmando ante el organismo el compromiso inamovible de alcanzar un superávit primario del 1,4% del PBI al cierre del ejercicio 2026.
