El grupo empresarial liderado por los hermanos Mas Canosa, reconocidos empresarios cubano-norteamericanos y principales directivos del Inter de Miami, se adjudicó la licitación internacional para construir un nuevo e imponente gasoducto en Vaca Muerta.
De este modo, relegaron en la contienda a las corporaciones de Paolo Rocca (Techint) y Marcelo Mindlin (Sacde), consolidando su postergado desembarco en el mercado energético argentino.

Un consorcio internacional para una obra estratégica
La adjudicación quedó en manos de Pumpco, constructora controlada por los hijos del histórico dirigente anticastrista Jorge Mas Canosa. Para este proyecto, la firma norteamericana se asoció estratégicamente con la corporación italiana Bonatti y la constructora local Contreras Hermanos.
El proyecto técnico contempla una inversión global de 1.200 millones de dólares destinada a viabilizar la exportación de gas natural licuado (GNL) extraído por las operadoras YPF, ENI y XRG. La traza diseñada unirá la Meseta Buena Esperanza, en la cuenca neuquina, con la localidad rionegrina de Sierra Grande. La propuesta económica del consorcio ganador resultó determinante al posicionarse un 15% por debajo del presupuesto presentado por la alianza Techint-Sacde.
Según los pliegos técnicos recopilados, la obra prevé una extensión total de 527 kilómetros hasta la terminal marítima de exportación. El tendido constará de dos ductos paralelos: una línea de gas de 48 pulgadas de diámetro y un conducto secundario para líquidos de 24 pulgadas.
Geopolítica, fútbol y disputas corporativas
Jorge Mas, líder del clan familiar y presidente del Inter de Miami —franquicia que incorporó a figuras de la talla de Lionel Messi e integró comercialmente a David Beckham—, mantiene terminales políticas directas con la Casa Blanca de Donald Trump. Este triunfo comercial se da en un contexto de marcada tensión entre el gobierno de Javier Milei y el holding de Paolo Rocca, a quien el mandatario descalificó públicamente apodándolo «Don Chatarrín» y acusándolo de presuntas maniobras de desestabilización política.
Para los Mas Canosa, este resultado quiebra una racha de intentos fallidos en el plano local. A través de MasTec —matriz corporativa que cotiza en la Bolsa de Nueva York y emplea a más de 22.000 trabajadores—, la familia buscaba insertarse en la infraestructura energética argentina desde la gestión de Sergio Massa. Previamente, habían acumulado derrotas ante el tándem Techint-Sacde en las licitaciones de la Reversión del Gasoducto Norte, el Oleoducto Vaca Muerta Sur y el ducto de SESA.
Pese a que el consorcio internacional logró imponerse en la compulsa de precios, la ratificación definitiva de los contratos y el inicio formal del cronograma de obras físicas están previstos para el período comprendido entre finales de 2026 y los primeros meses de 2027.
