El segundo juicio oral por la muerte de Diego Armando Maradona sumó una declaración clave y tensa en los tribunales bonaerenses.
Julio César Coria, exencargado de seguridad del exfutbolista, brindó su testimonio ante el tribunal y repasó con visibles dificultades las últimas 72 horas previas al deceso del astro mundial, ocurrido en noviembre de 2020.
La audiencia, que corresponde a la jornada número 26 del debate, contó con la presencia en la sala del neurocirujano Leopoldo Luque y de la coordinadora médica Nancy Forlini, dos de los siete imputados por presunto homicidio con dolo eventual. En el sector asignado a los particulares damnificados estuvieron presentes Dalma, Gianinna y Jana Maradona, hijas del excapitán de la Selección Argentina.
Contradicciones y advertencias del tribunal
Julio César Coria, un suboficial retirado del Servicio Penitenciario Federal que ya había sido detenido por falso testimonio durante el primer juicio (luego anulado), fue interrogado de forma exhaustiva por los fiscales y las querellas. Debido a sus reiteradas imprecisiones y lagunas en el relato de los hechos, el juez Pablo Rolón interrumpió el interrogatorio para llamarle la atención: “Trate de recordar porque parece que tiene memoria selectiva. No diga que no recuerda, usted estuvo en esa casa las 72 horas previas al fallecimiento”.
La reconstrucción de la fiscalía sitúa a Coria como la última persona que mantuvo un diálogo directo y con vida con Maradona. Según el testigo, el último contacto ocurrió la noche del martes 24 de noviembre, cerca de las 22:30 horas, tras repararle un interruptor eléctrico en el dormitorio de la vivienda ubicada en el barrio privado San Andrés de Benavídez. En ese momento, el exfutbolista le manifestó: “Andá tranquilo, andá a descansar”.
Respecto a la mañana del miércoles 25 de noviembre, día del fallecimiento, el custodio detalló que se despertó temprano y observó en la planta baja a los enfermeros Ricardo Almirón y Gisela Madrid conversando. Ante la consulta del fiscal Patricio Ferrari sobre si el personal sanitario había ingresado a controlar al paciente, el custodio respondió: “No, estaban hablando, no vi que hayan entrado”.
Los chats con Leopoldo Luque y el estado de Maradona
La ronda de preguntas dirigida por los abogados Fernando Burlando y Fabián Améndola, representantes de las hijas mayores de Maradona, se concentró en la exhibición de mensajes telefónicos entre Coria y el médico Leopoldo Luque. “Me mandaba mensajes a ver cómo lo veía a Diego, si estaba o no de ánimo, me preguntaba si comió o no”, puntualizó el testigo.
Los letrados indagaron sobre un intercambio del 23 de noviembre donde Luque le preguntó al custodio: “¿Estaba orientado o hablaba boludeces?”. Al ser consultado sobre el significado de esa frase, Coria aclaró que se refería a “cuando respondía con monosílabos”. Asimismo, ante consultas sobre si Maradona manifestaba conductas evasivas frente a las visitas o los tratamientos, el custodio confió una de las estrategias del ídolo: “Muchas veces si no quería hablar se hacía el dormido. Una vez fueron las hermanas, se cansó y se hizo el dormido”.
La jornada judicial debió suspenderse momentáneamente en dos oportunidades por fallas técnicas en los sistemas de registro de audio oficiales. Por otra parte, la fiscalía notificó que las declaraciones previstas de los custodios Julio Soria y Martín Domínguez fueron suspendidas debido a que el primero no pudo ser localizado en su domicilio y el segundo se encuentra fuera del país.
