La máxima cita del fútbol internacional se prepara para patear el tablero y romper con todos los moldes conocidos.
En lo que promete ser un homenaje sin igual para conmemorar el centenario de la primera Copa del Mundo celebrada en Uruguay en 1930, la FIFA no solo planea cruzar fronteras geográficas de un modo nunca antes visto, sino que además estudia una revolucionaria modificación en la cantidad de participantes para convertir este certamen en la mayor fiesta deportiva de la historia humana.
Tres continentes unidos en una Copa del Mundo sin precedentes
La organización de la edición centenaria ya tiene asegurado un diseño logístico e institucional inédito en los anales del fútbol. Por primera vez, el torneo se disputará de manera simultánea en tres continentes diferentes, abarcando un total de seis naciones anfitrionas. España, Portugal y Marruecos asumirán el rol de sedes principales y recibirán la gran mayoría de los compromisos de la fase de grupos y las instancias de eliminación directa.
Por otro lado, Sudamérica tendrá un protagonismo cargado de nostalgia y valor histórico. La FIFA dispuso que Argentina, Uruguay y Paraguay alberguen los partidos inaugurales de sus respectivos seleccionados como un tributo directo a las raíces del torneo. Una vez disputados estos primeros encuentros en suelo rioplatense y guaraní, las delegaciones y los fanáticos cruzarán el océano Atlántico para unirse a la competencia central en territorio luso, español y marroquí.
¿Se agranda la fiesta?: Evalúan un Mundial histórico de 64 selecciones
Más allá del ya confirmado y sorprendente mapa de sedes, los pasillos de la FIFA albergan un debate que podría redefinir por completo el desarrollo del juego. Diversos comités evalúan bajo estricto análisis la propuesta de ampliar el cupo de equipos participantes de manera excepcional para esta cita conmemorativa, elevando la cifra de las 48 selecciones estipuladas para las ediciones previas a un total de 64 competidores.
Esta revolucionaria idea busca democratizar aún más el acceso a la Copa del Mundo, permitiendo que un mayor número de países de todas las confederaciones continentales puedan vivir el sueño mundialista. Cabe destacar que, aunque la distribución de los seis países anfitriones ya está totalmente firme y reglamentada, la ampliación del cuadro a 64 planteles continúa bajo análisis técnico y técnico-económico, por lo que aún debe recibir la aprobación oficial y formal de los órganos correspondientes antes de ser integrada al reglamento de juego definitivo del certamen del centenario.
