El escenario político en la Casa Rosada arde tras la jura del nuevo jefe de Gabinete. Diego Santilli no piensa perder un solo segundo y ya pisó el acelerador a fondo dentro de la estructura de La Libertad Avanza.
Su plan inmediato incluye una agresiva ronda de negociaciones con los mandatarios provinciales para destrabar leyes clave, un armado de equipo con sello propio y una profunda reestructuración del área que comanda, lo que ha comenzado a encender las alarmas en el Palacio de Hacienda.
El plan secreto para eliminar las PASO y la caja en juego
El flamante ministro coordinador ya tendió los primeros puentes y asegura contar con la confianza ciega de los gobernadores dialoguistas para avanzar con la ambiciosa reforma electoral del Gobierno. La prioridad absoluta de Santilli es el proyecto que elimina las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), una iniciativa que ya cuenta con el visto bueno de varios mandatarios provinciales.
Sin embargo, el apoyo de los líderes del interior no es gratuito. Los gobernadores exigieron dos condiciones innegociables: la salida de Manuel Adorni —un casillero que el Gobierno ya entregó— y una fuerte inyección de recursos para las arcas de sus provincias. El «Colorado» confía plenamente en que la Nación podrá destrabar estos fondos para asegurar los votos en el Congreso. Esta estrategia ha desatado una fuerte tensión interna, ya que el ministro de Economía, Luis Caputo, mira con extremo recelo cada movimiento presupuestario para evitar que se desmorone su obsesión con el superávit fiscal.
Limpieza en el Gabinete y los nombres del nuevo esquema
«Esta semana se define todo», confiaron fuentes de máxima relevancia en los pasillos oficiales respecto al elenco de trabajo que acompañará la gestión. La principal incógnita que carcome al oficialismo es si Santilli pasará la escoba y prescindirá por completo del personal que respondía a Adorni. Lo único certero es que rodeará la jefatura con hombres de su extrema confianza.
El nuevo organigrama replicará el esquema que funcionó durante la era de Guillermo Francos. Entre los nombres confirmados que continuarán en la gestión, pero bajo nuevos rótulos, se destacan:
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Gustavo Coria: Asumirá formalmente como el nuevo secretario de Interior.
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Ignacio Devitt: Estará a cargo de la vicejefatura de Interior, una posición idéntica a la que ocupó Lisandro Catalán. Devitt tendrá la misión exclusiva de aceitar los nexos con el Congreso, siendo catalogado por la oposición dialoguista como «una persona que escucha y resuelve».
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Daniel Scioli: El actual secretario de Ambiente y Turismo tiene su lugar completamente blindado en esta nueva etapa.
A este grupo se sumará el histórico equipo de comunicación que acompaña al «Colo» desde sus épocas como dirigente porteño del PRO.
Silencio absoluto sobre el sillón de Kicillof
A pesar de que el entorno político sabe perfectamente que el gran sueño de Santilli es convertirse en gobernador de la provincia de Buenos Aires, en esta etapa se impuso una estricta ley del silencio sobre su futuro político. Fue su propia esposa, Analía Maiorano, quien se encargó de cortar de raíz cualquier especulación ante la prensa acreditada en la Casa Rosada.
«Yo hoy pensaría en el hoy. Hoy es esto y esto es mucho», sentenció tajante Maiorano tras el acto de jura. La empresaria remarcó que el presente de Santilli exige tener los pies sobre la tierra y concentrarse de manera exclusiva en representar los intereses de cada provincia desde la Jefatura de Gabinete, clausurando el debate electoral bonaerense por las próximas semanas.
