Una verdadera tormenta social y económica sacude al sur argentino en medio de un paradójico escenario político.
Mientras la provincia patagónica retrocede a números rojos inéditos y se destruyen miles de puestos de trabajo registrados en los sectores productivos más importantes, la conducción provincial decidió alinearse públicamente con el programa del Gobierno nacional, desatando una fuerte polémica sobre los resultados concretos de la gestión.
Un informe del Observatorio de Economía de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco determinó que Santa Cruz perdió 10.400 empleos privados formales desde diciembre de 2023. La investigación reveló que el empleo registrado cayó un 17 por ciento durante los últimos 28 meses, alcanzando en abril de 2026 un mínimo histórico de apenas 50.600 puestos, muy lejos del pico de 61.900 empleos registrado en febrero de 2023 (lo que representa un derrumbe acumulado del 18,3 por ciento).
Golpe directo al petróleo, la industria y el comercio santacruceño
El deterioro de la estructura laboral no se detiene. En la comparación interanual entre abril de 2025 y el mismo mes de este año, la provincia destruyó otros 2.400 puestos de trabajo, lo que equivale a una contracción del 4,5 por ciento. Los sectores más castigados por esta sangría fueron la actividad petrolera, la industria y el comercio.
A este panorama se suman las alarmantes advertencias de la Federación Económica de Santa Cruz, entidad que confirmó que la actividad provincial acumuló una caída del 11 por ciento durante los primeros dos meses de 2026 y encadenó ocho meses consecutivos de retroceso interanual, con todos los rubros comerciales y de servicios mostrando indicadores totalmente negativos.
Discurso en la Rural, herencia política y falta de plan de recuperación
Pese a este crítico escenario que coincide casi por completo con los gobiernos de Javier Milei y de la propia gestión provincial, el gobernador Claudio Vidal participó del acto inaugural de la Exposición Rural y respaldó con firmeza el rumbo presidencial. Durante su discurso, celebró la necesidad de acompañar a quienes producen, responsabilizó a «30 años de kirchnerismo» por reemplazar la cultura del trabajo por el clientelismo y sostuvo que la provincia ahora tiene un rumbo claro.
Sin embargo, Vidal reconoció que la falta de infraestructura sigue siendo un freno severo para el desarrollo, aunque no presentó ningún programa cuantificado para recuperar las fuentes laborales perdidas, asistir a las pymes o revertir el piso histórico. Con la pérdida de uno de cada seis empleos privados formales que existían al inicio de este ciclo político, la provincia enfrenta la urgencia de contar con un plan verificado y metas sectoriales claras para frenar la crisis.
