La última sesión en la Cámara de Senadores dejó al bloque de La Libertad Avanza (LLA) recalculando su estrategia política de cara al futuro.
En una jornada marcada por la tensión y las negociaciones a contrarreloj, el oficialismo se vio obligado a retirar varios capítulos del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada para evitar una derrota en el recinto. Tras el desenlace, desde la bancada oficialista prometen concentrar sus próximos esfuerzos en iniciativas económicas y temas estrictamente prioritarios.
El episodio dejó al descubierto una combinación de fallas en la estrategia legislativa, desentendimientos con el Poder Ejecutivo, el pase de facturas entre aliados y el descontento de gobernadores que hasta ahora funcionaban como socios estratégicos.
De los seis títulos originales que integraban la iniciativa redactada por el ministro Federico Sturzenegger, el oficialismo debió amputar tres. El capítulo vinculado a Tierras se dio de baja el día anterior al debate, mientras que el apartado sobre Manejo del Fuego fue retirado en la desesperación de los minutos previos a la votación.
La autocrítica oficialista y las fricciones con el Ejecutivo
A la salida del Congreso, en plena madrugada, la jefa del bloque de La Libertad Avanza analizó lo sucedido y apuntó a la falta de oportunidad en el tratamiento del texto: “Durante meses se habló del tema de (Manuel) Adorni, después el tema del mundial”. En ese marco, sentenció sobre la jornada en que se suspendió la sesión para evitar la interpelación al jefe de Gabinete: “Seguramente en ese momento se hubiera aprobado, con todo”.
El debate, que contaba con dictamen de comisión desde mayo, quedó paralizado por la agenda política y la coyuntura nacional. Habilitar la venta de tierras a extranjeros sin límites en medio de un clima social sensible representó, para varios legisladores, una falla en el timing político.
A su vez, en las filas libertarias no ocultaron su malestar por la falta de acompañamiento público de la Casa Rosada durante el tramo más complejo de la discusión: “Ni un tuit nos tiraron cuando la cosa se puso peluda”, reprocharon desde el bloque. La negociación también evidenció cortocircuitos entre Patricia Bullrich y Sturzenegger, debido a los contactos directos que mantenía el ministerio con los senadores sin la intermediación de la jefatura de bancada. Aunque ambos mantuvieron una cumbre en la Cámara Alta para intentar destrabar los consensos, las gestiones no alcanzaron.
Por su parte, las bancadas aliadas del PRO y la UCR reiteraron sus críticas a la insistencia oficialista de impulsar proyectos de gran extensión. “Ya se lo dijimos mil veces. Mandan esos proyectos eternos enrosque en los que mezclan peras con manzanas en vez de enviar cosas más concretas por separado. Eso dificulta mucho la tarea. Esperemos que esta vez lo entiendan”, señaló un senador radical.
El quiebre con las provincias y las frases que encendieron la polémica
Pese a que el oficialismo estimaba contar con las voluntades justas para aprobar el capítulo sobre Manejo del Fuego, el escenario cambió durante la votación por el reposicionamiento de senadores de bloques federales, entre ellos los representantes misioneros. Sin embargo, lo que encendió mayores alarmas en LLA fue el rechazo a la ley en general por parte de legisladores vinculados a gobernadores habitualmente cercanos, como Osvaldo Jaldo (Tucumán), Rolando Figueroa (Neuquén) y Gustavo Sáenz (Salta).
Un caso que llamó la atención fue el de la senadora neuquina Julieta Corrozo, quien se opuso a la moción del opositor José Mayans para devolver el proyecto a comisión, pero instantes después votó en contra de la iniciativa en general. Ante este escenario, la reacción en las filas libertarias fue de marcado fastidio: “Si están desesperados en las provincias por cerrar con nosotros. Mejor que no nos voten. No tenemos ningún compromiso”.
El clima terminó de enrarecerse tras la intervención del senador libertario Joaquín Benegas Lynch, quien al defenderse de las impugnaciones de la senadora Juliana Di Tullio expresó: “El show mediático, el status quo, la presión de la izquierda más rabiosa, de la ignorancia de los tibios del medio, nos lleva a no poder hoy lamentablemente votar este capítulo”.
La alusión a la “ignorancia de los tibios del medio” provocó el rechazo inmediato de las bancadas colaboradoras. Tras sus dichos, la senadora santacruceña Natalia Gadano abandonó el grupo de mensajería compartida que coordinaba Bullrich con los legisladores no alineados con el kirchnerismo. En paralelo, su compañero de bancada José María Carambia cruzó duramente a Benegas Lynch en el recinto: “Por ahí es fácil ser gritón en una silla; es fácil ser gritón”, comenzó el patagónico. Y completó: “Yo le voy a contar a ese senador que yo me enfrenté al kirchnerismo en 2011, cuando muchos que yo hoy veo con La Libertad Avanza hacían negocios con el kirchnerismo y les bajaban la cabeza. Yo tenía 27 años y fui el único intendente opositor con Alicia Kirchner de gobernadora”.
