La actual jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, volvió a proyectar sus aspiraciones ejecutivas al asegurar que mantiene intacta su intención de llegar a la Casa Rosada.
No obstante, la legisladora aclaró que esa meta está supeditada a un eventual segundo mandato del actual presidente Javier Milei.
En una entrevista concedida a Clarín, la exministra de Seguridad repasó el armado político del oficialismo de cara a las elecciones de 2027, el vínculo con el PRO y la interna dentro del Poder Ejecutivo.
Estrategia electoral, lugar en el equipo y la relación con el PRO
Al abordar una posible postulación futura, Bullrich enfatizó que las candidaturas dependerán del consenso colectivo y del armado del oficialismo:
«Yo voy a ser candidata de acuerdo a cómo se conforme el equipo que va a tener la responsabilidad de acompañar a Milei en el segundo mandato, si la gente nos acompaña en 2027. No depende de una voluntad personal mía», sostuvo la senadora.
Consultada sobre la posibilidad de integrar la fórmula presidencial como vicepresidenta, evitó dar definiciones tajantes y aclaró que no se encuentra promocionando para un cargo en particular:
«Es una decisión de equipo, no es lo que me gustaría a mí. Estoy en el Senado, son seis años de mandato, así que me puedo quedar donde estoy. No tengo una preferencia. No me estoy promocionando para nada», señaló, agregando con humor sobre su rol político: «Por supuesto que me gusta estar en el equipo titular y no en el banco de suplentes. Puede ser un poquito soberbio lo mío, pero juego bien en todas las posiciones que me ponen».
Respecto al escenario de alianzas, expresó su deseo de sostener un proyecto compartido entre La Libertad Avanza y el PRO, aunque advirtió que la convergencia podría dificultarse si el espacio liderado por Mauricio Macri decide presentar una opción presidencial propia.
Las diferencias con Villarruel y la política exterior
Durante la entrevista, la titular del bloque oficialista en la Cámara Alta marcó distancia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, a quien definió como una dirigente de perfil conservador:
«Si ella hubiera tenido un comportamiento distinto podría estar en este proyecto. Pero hoy está aprovechando su lugar para promover el suyo», afirmó Bullrich, señalando que la titular del Senado posee una mirada distante de las directrices del Gobierno.
En el plano diplomático, la senadora respaldó el fondo de la política exterior implementada por Milei, aunque sugirió matizar las formas en las discusiones internacionales, en referencia a los contrapuntos con el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva:
«Me parece que no nos conviene el insulto, porque después tenemos que dar marcha atrás. Podemos decirlo en un tono un poquito más bajo», concluyó.
