En el cierre de julio, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y el Ministerio de Economía consolidaron una estrategia cambiaria coordinada orientada a fijar un techo implícito para la cotización del dólar mayorista en torno a los $1500.
A través de intervenciones combinadas en el mercado de contado, futuros y bonos, el equipo económico limitó el alza del tipo de cambio a tan solo un 0,2% durante el último mes.
Pese a que el esquema de bandas cambiarias vigentes fijaba un límite superior cercano a los $1844,87, las autoridades priorizaron la estabilidad de la divisa por encima de la acumulación de reservas internacionales, según coincidieron diversos análisis del sector privado.
Intervención en el mercado de contado y el rol del Tesoro
Las señales más claras de la contención oficial se registraron hacia el final del mes, coincidiendo con las fechas de fijación de valor para los vencimientos de títulos vinculados a la cotización oficial. Durante esas jornadas, el comportamiento de la rueda reflejó un freno estricto en la barrera de los cuatro dígitos y medio.
Desde la consultora IEB destacaron la dinámica de las operaciones al señalar:
«Durante la rueda se vio una pared en los $1500, lo que sugiere ventas del Tesoro u otro organismo público. Una señal que indicaría el valor del tipo de cambio que -por el momento- satisface al equipo económico».
Las cifras oficiales confirmaron que la autoridad monetaria interrumpió su racha de compras en el mercado de cambios, registrando saldo neutro tras 135 jornadas consecutivas de saldo positivo. Al respecto, desde GMA Capital analizaron la novedad del esquema:
«Cuando el tipo de cambio alcanzó los $1500, la autoridad monetaria terminó la rueda con compras netas nulas y puso fin a una secuencia de 135 jornadas consecutivas de intervención compradora. ¿Qué cambió? La prioridad parece haberse desplazado, al menos por ahora, desde la acumulación de reservas hacia la contención de la estabilidad cambiaria».
Fuentes del mercado estimaron que las ventas efectivas de divisas en el segmento de contado no provinieron del BCRA sino del Tesoro Nacional —ejecutadas a través del Banco Nación— por un monto aproximado de US$ 140 millones.
Un abordaje coordinado en múltiples frentes financieros
Para reforzar el techo de la cotización, la estrategia oficial desplegó herramientas en diversos instrumentos del sistema financiero. Según remarcó GMA Capital:
«La presencia de bancos públicos para fijar la cotización en torno a $1500 se complementó con intervenciones en el mercado de futuros y, en las últimas ruedas, también en bonos dólar linked».
A la par de la mayor posición vendida del BCRA en el mercado a término, el Tesoro llevó adelante una licitación clave en la que captó $12,2 billones frente a vencimientos por $8,5 billones. La operación implicó una absorción neta de pesos de $3,7 billones, reduciendo la liquidez en la plaza e impulsando un alza en las tasas en moneda local sobre el cierre del mes.
Analistas de la consultora Outlier explicaron que el comportamiento de la acumulación de reservas en los meses restantes del año quedará sujeto a la capacidad de la divisa de operar en calma y sin generar presiones adicionales sobre la brecha.
