Para liberar la tensión sobre las tasas de interés, el Gobierno dejó correr el dólar por encima de $1500.
El Banco Central convalidó una suba en el tipo de cambio mayorista, que superó la barrera de los $1500 y cerró en $1511,50. La medida busca descomprimir la tensión sobre las tasas en pesos en la antesala de una semana clave por vencimientos financieros.
Flexibilización cambiaria y alivio sobre las tasas
Tras semanas de fuerte contención para evitar que la divisa cruzara la barrera de los $1500, el Banco Central (BCRA) decidió acompañar los movimientos del mercado y flexibilizar el tope, permitiendo que el tipo de cambio mayorista cierre este martes en $1511,50. Según explicaron desde la autoridad monetaria, la medida no implica un retiro del mercado, sino una administración más flexible para evitar forzar un techo artificial que generaba contradicciones y volatilidad en las tasas en pesos.
Informios de consultoras privadas, como Outlier, señalaron que sostener un techo rígido con tasas contenidas ponía en riesgo la estabilidad macroeconómica y atentaba contra el nivel de actividad en el segundo semestre. Como correlato inmediato de esta flexibilización, las tasas de interés en pesos comenzaron a descomprimirse y retrocedieron desde los niveles elevados que habían registrado en las semanas previas.
Expectativas del mercado y una jornada clave
A pocos días de afrontar un importante vencimiento de letras vinculadas al dólar por parte del Tesoro —calculado en unos US$2595,4 millones—, los operadores evaluaron positivamente la decisión oficial. Analistas de PPI y operadores financieros como Gustavo Ber coincidieron en que una mayor flexibilidad cambiaria mejora la liquidez del sistema y alivia las condiciones financieras, priorizando la estabilidad de la actividad económica frente a un esquema de contención nominal inflexible.
