En un movimiento estratégico que promete cambiar las reglas del juego en la infraestructura del país, el Gobierno Nacional firmó un trascendental acuerdo que traspasa el control operativo de corredores viales clave a las provincias.
La provincia cuyana asumirá el financiamiento, conservación, mantenimiento, mejoramiento y la ejecución de obras de infraestructura de cinco de sus rutas más críticas, en un intento de la administración central por descentralizar los trabajos pendientes y garantizar la conectividad regional.
Los detalles del megacuerdo por 20 años firmado en Casa Rosada
El cónclave definitivo tuvo lugar este lunes en el mítico Salón de los Escudos de Casa Rosada. Allí, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvieron una reunión clave con el gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, para rubricar el convenio. El traspaso tendrá una vigencia ininterrumpida de 20 años. Un dato crucial es que, a pesar de la delegación operativa, los trazados continuarán integrando formalmente la Red Vial Nacional y todas las mejoras ejecutadas pasarán al patrimonio de Vialidad Nacional al concluirse.
La delegación de facultades abarca tramos estratégicos de las rutas nacionales 40, 20, 153, 150 y 149. Además, el convenio incluye intervenciones directas sobre el Nudo Vial que conecta las rutas 40 y A014, una zona neurálgica para el transporte local de cargas y pasajeros. En el encuentro también estuvieron presentes el secretario de Coordinación de Infraestructura de la Nación, Fernando Herrmann; el administrador general de la Dirección Nacional de Vialidad, Marcelo Campoy; y el ministro de Infraestructura, Agua y Energía de la provincia de San Juan, Fernando Perea.
Ola descentralizadora: Milei busca replicar el modelo en todo el país
Este pacto no es un hecho aislado, sino parte de un ambicioso esquema que el Ejecutivo nacional busca profundizar a contrarreloj en estos meses. La iniciativa tomó fuerza tras el antecedente directo aplicado en Santa Fe sobre la Ruta Nacional A012. El plan de fondo es nítido: lograr que los gobernadores asuman de forma directa el financiamiento de los corredores viales, terminen las obras que quedaron pendientes o decidan avanzar hacia esquemas de concesiones privadas, evitando la parálisis de la obra pública pero sin alterar la jurisdicción y la titularidad federal de los caminos.
La maquinaria estatal no se detiene y la próxima escala ya tiene fecha en la agenda oficial. Se confirmó que Santilli y Caputo volverán a firmar un acuerdo de idénticas características el próximo jueves, en esta ocasión con el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, extendiendo la nueva política de infraestructura descentralizada al norte del país.
