La interna política entre la principal provincia del país y el Poder Ejecutivo Nacional escaló a niveles de máxima hostilidad.
En un acto público de fuerte carga simbólica, el mandatario bonaerense acusó formalmente al presidente de desviar de manera ilegal fondos públicos multimillonarios de asignación específica. La denuncia pública, que expone el colapso total de la infraestructura argentina, se produce justo después de que el propio vocero presidencial admitiera maniobras financieras polémicas para maquillar las cuentas del Estado, desatando un escándalo de proporciones institucionales.
«Un abandono sin precedentes»: la denuncia por el desvío de los fondos viales
El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó este martes un acto en la localidad de Berazategui, donde disparó con munición gruesa contra la administración de Javier Milei. El líder bonaerense desnudó el mecanismo de financiamiento de la infraestructura vial para explicar la gravedad de la situación, detallando que cada trabajador, al cargar combustible en el país, contribuye a un fondo con asignación específica diseñado exclusivamente para mantener y expandir las rutas. «El problema es que Milei se está robando todos esos recursos», sentenció sin filtros el mandatario.
Kicillof vinculó este presunto desvío de dinero con el peligro vial latente que sufren millones de ciudadanos. «Por eso, el estado de las rutas nacionales es de un abandono sin precedentes: no se ejecutó una sola obra, poniendo en riesgo a todos los que por allí circulan», disparó. Estas duras declaraciones coinciden de forma escandalosa con una reciente admisión del vocero presidencial de la Nación, Adrián Ravier, quien reconoció públicamente que el oficialismo desvió los fondos destinados al mantenimiento de la infraestructura vial con el único objetivo de forzar el cierre contable del «equilibrio fiscal» nacional.
Reactivación millonaria de escuelas y tecnología para frenar el desfinanciamiento
Frente al modelo de ajuste de la Casa Rosada, Kicillof contrapuso su agenda de gestión inaugurando el nuevo edificio de la Escuela de Educación Secundaria Técnica N° 7 en el barrio Bustillo de Berazategui, un proyecto que requirió una inversión de $2.842 millones de pesos y que había sido completamente paralizado por decisión de Milei. El establecimiento cuenta con cuatro aulas, taller integral, laboratorios, biblioteca y un salón de usos múltiples (SUM). Acompañado por el intendente local, Carlos Balor, y la directora general de Cultura y Educación, Flavia Terigi, el gobernador apuntó: «Mientras el Gobierno nacional desfinancia y ataca con particular saña a la educación técnica, nosotros estamos inaugurando este edificio. Quedan expuestos dos modelos de gestión antagónicos: en uno predominan la deserción y el abandono; y en el otro, las políticas públicas que garantizan derechos».
Asimismo, el mandatario bonaerense extendió su actividad junto al ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis, y al presidente de AUBASA, José Arteaga, para inaugurar el nuevo Centro de Operaciones de la empresa estatal en el Polo Design. Este nodo neurálgico cuenta con tecnología de última generación destinada a optimizar la gestión del tránsito y fortalecer la seguridad vial en los corredores provinciales. Kicillof concluyó advirtiendo que defenderá la producción nacional, las universidades y el desarrollo tecnológico frente a la motosierra federal: «No vamos a permitir que se apague el conocimiento argentino; nuestra prioridad seguirá siendo potenciar la industria, el trabajo local, la ciencia y la tecnología», sentenció.
