Los argentinos compraron USD 42.400 millones desde las últimas elecciones y alertan por el impacto del estancamiento salarial.
Los argentinos acumularon compras por 42.400 millones de dólares desde los comicios legislativos, registrando un ritmo promedio de 2.000 millones mensuales. De acuerdo con el análisis de la economista Marina Dal Poggetto, esta dolarización sostenida de carteras se mantuvo firme pese a que las tasas de interés en pesos lograron superar la evolución del tipo de cambio.
La apuesta oficial y el freno en la economía real
En relación con la estrategia del Ejecutivo para que los ciudadanos vuelquen esos ahorros en dólares hacia la economía formal, la especialista advirtió que dicha iniciativa no exhibe la misma intensidad registrada entre agosto de 2024 y febrero de 2025, período en el cual los fondos provenientes del blanqueo dinamizaron la actividad.
Uno de los principales ejes señalados por Dal Poggetto radica en la dualidad de la economía: los sectores de alto dinamismo —como la energía, la minería y el agro— traccionan de manera insuficiente al conjunto general, ya que representan apenas el 15% del Producto Bruto Interno (PBI) y concentran el 9% del empleo.
El colapso del crédito y la fragilidad de los ingresos
El informe económico detalla que el circuito crediticio, motor fundamental de la recuperación durante el bienio anterior, sufrió un freno abrupto tras el ajuste monetario implementado el año pasado.
-
Morosidad en ascenso: Los indicadores de mora continuaron escalando hasta mayo, tras un ciclo expansivo entre abril de 2024 y febrero de 2025 que elevó los niveles de endeudamiento a parámetros similares a 2018, pero con plazos más acotados y tasas de interés reales más elevadas.
-
Salarios estancados: La contracción del crédito se acopla a un escenario donde los ingresos familiares no despegan. «Los salarios en promedio siguen creciendo por detrás de la inflación o en línea con la inflación, están literalmente estancados», describió la economista, advirtiendo además por la persistente caída en la creación de empleo formal.
Desafíos fiscales y menor oferta de divisas
Frente a una política fiscal de carácter contractivo y una actividad económica que —pese al crecimiento del 4,4% en 2025— se estancó hacia mediados de año en los mismos niveles de febrero, las perspectivas a corto plazo no contemplan herramientas inmediatas como un shock de ingresos o planes masivos de refinanciación de deudas.
Hacia el segundo semestre, Dal Poggetto advirtió sobre el desafío que implicará una menor oferta estacional de dólares, un factor que podría generar nuevas tensiones cambiarias si la demanda de divisas por parte de los ahorristas continúa en los mismos niveles.
