En el marco de la celebración del Día de la Exportación, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, desató una fuerte polémica con declaraciones de alto impacto político y económico.
El funcionario cargó duramente contra la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) tras los discursos de apertura del ministro de Economía, Luis Caputo. Durante su intervención, Sturzenegger apuntó contra la cúpula empresarial del sector por los acuerdos salariales pactados con la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), en momentos en que el rubro atraviesa un marcado estancamiento.
Ataque a CAMARCO por la UOCRA y la dura realidad del sector
El detonante del enfrentamiento fue la acusación directa lanzada por el ministro de Desregulación, quien afirmó que los empresarios están encareciendo innecesariamente la actividad. Sturzenegger cuestionó con severidad la postura de la entidad privada: «Tenemos a la construcción que está por debajo de donde la recibimos. Habría que preguntarle a CAMARCO por qué firma convenios donde le regala plata a la UOCRA, siendo que el costo de la construcción está tan caro», disparó el funcionario.
Estas declaraciones se dan en un escenario complejo donde la actividad de la construcción se encuentra rezagada debido a las medidas económicas de la gestión nacional. De acuerdo con el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el sector registró un derrumbe del 4,5% durante julio. Frente a esta coyuntura, el presidente de CAMARCO, Gustavo Weiss, ensayó una defensa sobre la situación operativa: «En realidad no seguimos cayendo, no crecemos. Estamos estabilizados», sostuvo el dirigente empresarial, remarando además que la industria perdió más de 120.000 puestos de trabajo a lo largo de los últimos tres años.
Defensa del sector energético y las críticas por la generación de empleo
Más allá de los embates contra el rubro de las obras, Sturzenegger dedicó otro tramo de su exposición a ponderar el desempeño de las compañías del área energética y cruzó las visiones críticas sobre la capacidad del sector para traccionar el mercado laboral.
«Hay una idea que se escucha, que es que están creciendo las empresas que no crean empleo. Dicen que la energía no crea empleo», contrapuso el ministro, cuestionando las lecturas que minimizan el impacto socioeconómico del desarrollo energético en el proceso de desregulación y exportación.
