El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, mantuvo una extensa conversación telefónica de 80 minutos con el mandatario de los Estados Unidos, Donald Trump
Durante el intercambio, calificado como «amistoso y cordial» por el Palacio del Planalto, el líder brasileño abogó por mantener abiertas las vías de negociación frente a las recientes barreras comerciales y tildó de «infundadas» las justificaciones presentadas por la Casa Blanca para la imposición de los gravámenes.
Argumentos de Brasil y rechazo a los fundamentos de las sanciones
Durante la llamada, Lula rebatió de manera puntual los señalamientos que sustentaron las medidas restrictivas de Washington. Según la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia (Secom), las acusaciones vinculadas a la deforestación, la propiedad intelectual, los acuerdos preferenciales, la lucha contra la corrupción, las operaciones del sistema de pagos Pix, los mercados de etanol y el supuesto trabajo forzoso carecen de sustento real.
Desde el entorno de la administración brasileña consideran que estas medidas poseen una clara intencionalidad política. Aliados del presidente apuntaron contra figuras de la oposición, como Eduardo y Flávio Bolsonaro, acusándolos de haber maniobrado para promover la imposición tributaria estadounidense en perjuicio del comercio bilateral.
Mecanismos de reciprocidad y la mesa de negociación
Lula advirtió a Trump que los aranceles elevados terminan por perjudicar la economía de ambas naciones y reiteró la importancia de preservar a Estados Unidos como uno de los socios comerciales clave de Brasil. La conversación se produjo días después de que Brasilia notificara formalmente el inicio del proceso de reciprocidad comercial en respuesta a los dos esquemas arancelarios fijados por la administración estadounidense: uno específico del 25% para productos brasileños y otro generalizado del 12,5%.
Ante los planteos de su par sudamericano, Donald Trump coincidió en la urgencia de resguardar los vínculos bilaterales y propuso que los equipos técnicos de ambas administraciones entablen reuniones a la mayor brevedad posible para encauzar el conflicto.
