Un verdadero sacudón sacude al sindicalismo argentino tras salir a la luz una escandalosa maniobra financiera.
El Sindicato de Camioneros, conducido por Hugo Moyano desde hace casi cuatro décadas, transfirió en tan solo un mes la abrumadora cifra de $2.580 millones de pesos a una red de fideicomisos vinculados directamente a Liliana Zulet, esposa del líder gremial y administradora del holding empresarial que orbita alrededor del sindicato.
Giros millonarios y un sofisticado esquema de triangulación
Entre el 29 de abril y el 1 de junio de este año, las cuentas bancarias de la organización gremial en el Banco Provincia registraron giros por un total de $2.579.853.035 dirigidos a estructuras de fideicomiso controladas por Zulet. La maniobra se apoya en un novedoso formato de triangulación financiera implementado a fines del año pasado para derivar fondos del sindicato hacia las cuentas del clan familiar.
Históricamente, los recursos de Camioneros y de su obra social (Oschoca) se transferían de manera directa a las tres firmas insignias dirigidas por la esposa de Moyano y sus hijos, Juan Manuel Noriega Zulet y Valeria Salerno: la prestadora de salud Iarai SA, la constructora Aconra SA y la textil Dixey SA. Sin embargo, entre noviembre y diciembre de 2024 irrumpieron tres fideicomisos como intermediarios financieros, todos registrados exactamente en la misma sede fiscal de avenida Belgrano 1255:
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Thoth: bautizado en honor al dios egipcio de la sabiduría, utilizado para encauzar los pagos destinados a la textil Dixey.
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Khasis: nombrado por una tribu matriarcal de la India, destinado a canalizar el dinero para la constructora Aconra.
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Dhanvantari: denominado en honor al dios hindú de la medicina, pensado como puente hacia la empresa de salud Iarai.
El desglose de las transacciones revela que la textil Dixey recibió siete transferencias por $879.407.771 vía el fideicomiso Thoth, sumadas a un pago directo de $41.160.000. Por su parte, la constructora Aconra captó $544.285.264 mediante seis giros del fideicomiso Khasis en apenas tres semanas. En tanto, la prestadora médica Iarai percibió tres depósitos directos por $1.115 millones. Al sumar otras operaciones concretadas en febrero de este año por $2.971 millones, el auxilio financiero del gremio a las empresas familiares supera los $4.000 millones de pesos solo en el primer semestre.
La dramática quiebra de la obra social y el recorte de servicios
La contracara de la rentable bonanza que experimentan las sociedades comerciales del entorno de Moyano es la profunda crisis que atraviesan los afiliados de Camioneros. La obra social Oschoca arrastra un pasivo astronómico estimado en $30.000 millones de pesos, golpeada por una severa sangría de aportantes que hizo caer su padrón de 90.000 a apenas 72.719 trabajadores activos.
La parálisis financiera se traduce en un deterioro catastrófico de la atención médica básica. En la actualidad, dos de los cuatro sanatorios propios de la entidad se encuentran prácticamente cerrados, al tiempo que se redujeron a la mínima expresión prestaciones de salud esenciales como cirugías, servicios de oftalmología y radiología. Para evitar un inminente colapso judicial motivado por deudas millonarias con proveedores y droguerías, la cúpula sindical mantiene negociaciones informales con empresarios cercanos al entorno de Moyano, como Marcos Hendler, Daniel Angelici y Raúl Olmos.
Purga interna, despidos y el control total de las cajas
La tensión por la filtración de estos movimientos derivó en un feroz reordenamiento interno. Liliana Zulet impulsó ante Hugo Moyano la ejecución de una auditoría contable que derivó en la inmediata expulsión de Claudio Balazic, exsecretario administrativo del gremio que además es investigado por la justicia debido a un millonario fraude de 10 millones de dólares en un hotel del sindicato ubicado en Mar del Plata.
Para cerrar el cerco sobre el manejo del dinero, Zulet colocó en la supervisión directa de la tesorería del gremio y de la obra social a Florencia Veliz. La joven es amiga íntima de Jerónimo Moyano —el hijo menor del matrimonio sindical—, quien figura contratado simultáneamente a sueldo en las tres empresas privadas de su madre, consolidando el control absoluto de la caja gremial.
