Una definición decisiva para la estabilidad financiera de la Argentina acaba de concretarse en la capital federal.
La misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó de manera formal la tercera revisión del acuerdo vigente bajo el Servicio Ampliado del FMI (SAF), un paso crucial que deja a las puertas del Banco Central un vital desembolso de 900 millones de dólares para blindar el esquema económico del Palacio de Hacienda.
La delegación enviada por el organismo multilateral finalizó sus tareas de supervisión en Buenos Aires e inició la fase administrativa para elevar el informe correspondiente al máximo órgano de decisión financiera.
La misión técnica cerró su auditoría y prepara el informe final
La comitiva técnica del FMI, que estuvo conducida por Joyce Wong, dio por terminadas las reuniones presenciales tras una intensa agenda de trabajo con los equipos de la gestión económica. «Una misión técnica del FMI encabezada por Joyce Wong, en el marco de la tercera revisión del programa respaldado por el Servicio Ampliado del FMI (SAF) para Argentina, concluyó el martes en Buenos Aires», comunicó formalmente la entidad internacional.
A partir de este cierre, las negociaciones se mantendrán a través de los canales institucionales habituales mientras se elabora el staff report. Este documento técnico clave será remitido de forma inminente para la evaluación y votación definitiva por parte del Directorio Ejecutivo del FMI en Washington, encuentro donde se ratificará la liberación de los fondos.
Cuentas bajo la lupa, el fantasma del waiver y el impacto en el Banco Central
En los despachos de la Casa Rosada predomina el optimismo respecto a la obtención del aval definitivo. La llegada de estos 900 millones de dólares resulta estratégica para recomponer la posición de divisas del Banco Central, resentida de manera reciente tras haber efectuado un desembolso de 800 millones de dólares el pasado viernes para cumplir con compromisos financieros.
A pesar de la confianza oficial, la letra chica del balance fiscal y monetario mantiene cierta prudencia. En sus habituales contactos con la prensa, el vocero presidencial, Adrián Ravier, remarcó que el Ejecutivo acató las metas troncales pautadas en el convenio, aunque no descartó categóricamente la necesidad de tramitar un waiver (perdón técnico) ante la eventual detección de algún desvío menor en las variables examinadas. Las miradas del mercado financiero se posan ahora en la conferencia de prensa de la portavoz del organismo, Julie Kozack, programada para este jueves en la capital estadounidense.
