El sistema público de educación superior atraviesa horas decisivas tras el inicio de una contundente medida de fuerza a nivel nacional.
Docentes y trabajadores universitarios de todo el país concretaron la primera jornada de un paro total de 48 horas que paralizó las facultades y continuará durante este viernes, en reclamo por la urgente implementación de la Ley de Financiamiento Universitario y recomposiciones salariales urgentes para frenar la pérdida del poder adquisitivo.
La medida fue impulsada por la Confederación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) junto a otros espacios del sector, ante la falta de respuestas oficiales frente a una crisis presupuestaria y salarial que amenaza la continuidad de las clases y los servicios esenciales en los centros académicos de todo el país.
Un reclamo federal: caída salarial drástica e inflación imparable
El malestar en las aulas públicas es generalizado y los testimonios grafican la crudeza de la situación. En declaraciones televisivas, una docente de la provincia de Córdoba advirtió que la pérdida salarial acumulada resulta insostenible, señalando que desde el inicio de la presente gestión nacional sufrieron una caída salarial superior al 50%.
Si bien los trabajadores remarcaron que el pasado 10 de junio lograron destrabar la primera mesa de negociación paritaria en dos años y medio —donde conquistaron un incremento del 21%—, denunciaron que la deuda histórica persiste y que la administración central aún adeuda más del 32% de aumento acumulado para equiparar el costo de vida.
Peligran los hospitales y los gastos de funcionamiento universitario
La secretaria general de la CONADU, Clara Chevalier, enfatizó la urgencia del escenario al asegurar ante la prensa que la deuda del Gobierno con las casas de altos estudios no para de crecer y «pone en riesgo el funcionamiento del sistema». La dirigencia gremial remarcó que, además de retener los fondos fijados por la Ley de Financiamiento Universitario, la Nación cortó el envío de los recursos comprometidos desde el mes de junio para solventar gastos operativos diarios y el sostenimiento de los hospitales universitarios.
Ante este panorama, la comunidad educativa mantiene una mirada vigilante sobre el proyecto de presupuesto oficial que presentará el Ejecutivo, considerando que los recursos destinados determinarán la supervivencia del modelo universitario público.
Adhesión casi total y un conflicto que promete profundizarse
Desde la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN) reportaron que el nivel de acatamiento a la huelga en las distintas provincias es de carácter «casi total», lo que evidencia el malestar de la masa de trabajadores.
Desde las organizaciones sindicales dejaron en claro que el conflicto continuará escalando si el Estado nacional no revierte el ahogo financiero ni garantiza la recomposición prevista en la normativa vigente, tanto para la masa salarial docente como para las partidas operativas de las instituciones.
