El encuentro entre Lanús e Independiente, programado para el próximo lunes a las 17:00 en el estadio Néstor Díaz Pérez por la quinta fecha del Torneo Clausura, se disputará finalmente sin la presencia de simpatizantes visitantes
La resolución se adoptó a raíz de una sugerencia expresa de la propia dirigencia del «Rojo», motivada por la creciente tensión institucional y el temor a que se registren disturbios.
La decisión representa un drástico cambio de rumbo respecto a lo planificado inicialmente, ya que el club local había habilitado un cupo de 5.000 entradas generales a un valor de 100.000 pesos y la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (APreViDe) garantizaba el operativo de seguridad.
Tensión institucional y marcha atrás en La Fortaleza
El contexto deportivo reciente de Independiente resultó determinante para cancelar el traslado de la parcialidad de Avellaneda:
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Crisis deportiva: La dura caída 4-0 frente a Atlético Tucumán y la consiguiente eliminación de la Copa Argentina desencadenaron la salida del entrenador Gustavo Quinteros y encendieron el malestar de los hinchas.
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Sugerencia dirigencial: Ante el clima de disconformidad hacia el plantel y la Comisión Directiva, los dirigentes de Independiente prefirieron recomendar que no se autorice la concurrencia de sus simpatizantes para evitar focos de conflicto.
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Oportunidad trunca: La medida impidió que el club participara del esquema progresivo de retorno del público visitante que se viene implementando en la Primera División, dejando a La Fortaleza reservada de manera exclusiva para el público local.
