Una jornada que debía ser una fiesta futbolística estuvo a punto de convertirse en una verdadera tragedia. Minutos antes del trascendental cruce entre Racing y Boca por los cuartos de final de la Copa Argentina, la violencia irrumpió en las tribunas del Gigante de Arroyito.
Un nutrido grupo de simpatizantes de la Academia derribó las vallas de contención en la popular alta, desencadenando un fuerte enfrentamiento con los efectivos de seguridad y momentos de extrema tensión dentro y fuera del estadio.
El conflicto se originó directamente en el sector donde se ubicaba la barra brava del club de Avellaneda, justo en la zona del pulmón divisorio dispuesto para mantener separadas a ambas parcialidades.
Vallas volando por el aire y represión policial con balas de goma
La gravedad de la situación quedó registrada en las cámaras de transmisión. En las imágenes captadas en vivo se observó el escalofriante momento en que una valla pesada fue arrojada desde la bandeja alta hacia la tribuna media. Milagrosamente, la estructura no impactó contra ningún espectador, evitando lo que pudo haber finalizado en una masacre.
Ante el avance de los hinchas y el colapso del cerco de seguridad, la Policía reaccionó abriendo fuego con balas de goma en el corazón de la tribuna para dispersar a los violentos. Tras lograr controlar el foco del tumulto, el personal de las fuerzas de seguridad comenzó a colocar nuevamente las estructuras metálicas para reestablecer el pulmón divisorio entre las hinchadas.
Balazos y caos en la previa: grave choque entre la policía y Racing
Un clima de extrema tensión, corridas y violencia se apoderó de las inmediaciones y las tribunas del estadio Gigante de Arroyito a tan solo minutos del inicio del cruce de cuartos de final de la Copa Argentina entre Racing Club y Boca Juniors. Lo que debía ser una fiesta futbolística terminó en un severo enfrentamiento cuando un sector de simpatizantes de la Academia derribó el vallado de seguridad, desatando una contundente respuesta policial que incluyó disparos de balas de goma dentro del estadio.
Vallado volador y ráfaga de balas de goma en la tribuna
Los incidentes de mayor gravedad se focalizaron en la popular alta, sector destinado a la hinchada y la barra brava del conjunto de Avellaneda. Todo comenzó cuando un grupo de fanáticos logró tirar abajo las vallas dispuestas para mantener el pulmón de distancia que separaba a ambas parcialidades y evitar cruces directos.
En medio de la confusión, la violencia escaló a niveles alarmantes: una de las vallas metálicas fue arrojada desde la parte superior de la tribuna hacia la bandeja media. Afortunadamente, la estructura no impactó sobre ninguna persona, evitando lo que podría haber concluido en una auténtica tragedia. Para controlar los disturbios y dispersar a los manifestantes, los efectivos de la fuerza de seguridad abrieron fuego con balas de goma en pleno sector del público, logrando minutos después calma relativa para reinstalar la contención.
Caos en los accesos y puertas cerradas para la gente de Boca
El impacto de las detonaciones y el desorden generado en la tribuna repercutió de inmediato en los ingresos al estadio de Rosario. Como medida preventiva para contener la situación, las autoridades tomaron la determinación de cerrar de manera temporal los portones del Gigante de Arroyito, perjudicando de forma directa a cientos de hinchas de Boca Juniors que aún aguardaban por ingresar.
La multitud xeneize quedó varada en las inmediaciones durante varios minutos bajo un clima de total incertidumbre y tensión. Con el correr del tiempo y una vez controlada la batahola en el sector de Racing, los accesos se reabrieron y el flujo de simpatizantes comenzó a normalizarse de forma paulatina para dar inicio al partido.
