En pleno contexto de ajuste fiscal, un detallado relevamiento saca a la luz cifras impactantes sobre las erogaciones destinadas a mantener las estructuras de las cámaras legislativas en todo el país.
El costo de mantenimiento por cada legislador provincial alcanza cifras alarmantes dentro de los presupuestos subnacionales.
Las cifras del escándalo: $1.500 millones al año por diputado o senador
Las 24 jurisdicciones subnacionales del país destinan de manera conjunta un total de $1.835.300 millones al funcionamiento del Poder Legislativo dentro del ejercicio presupuestario 2026. Si se contempla que entre todas las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires suman un universo de 1.199 diputados y senadores, el costo promedio asciende a $1.531 millones anuales por cada legislador (lo que equivale aproximadamente a $128 millones mensuales por banca).
El informe de la entidad privada destaca que estas partidas resultan marcadamente elevadas tanto en la comparación interna contra otras áreas esenciales de los estados provinciales como frente a parámetros de nivel internacional. Asimismo, los especialistas subrayan una preocupante falta de correlación entre los volúmenes de fondos absorbidos y la efectividad o volumen del trabajo parlamentario concretado.
En promedio, el Poder Legislativo consume el 1,15% del presupuesto total de las provincias, pero hay distritos donde esa brecha representa una proporción significativamente superior:
El ranking del gasto: Tucumán a la cabeza y San Luis en la otra punta
Existen abismales brechas entre las administraciones provinciales en el costo unitario por banca parlamentaria:
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Tucumán: Encabeza la nómina nacional con la cifra más exorbitante. La provincia gobernada por Osvaldo Jaldo cuenta con 49 legisladores y destina $3.725 millones anuales por cada uno.
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Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA): Se ubica en segundo lugar con 60 representantes y una asignación presupuestaria de $3.402 millones para personal y funcionamiento por cada integrante de la Legislatura.
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Chaco: Ocupa el tercer puesto de la lista con 32 diputados y senadores y una erogación de $3.057 millones por banca.
En el extremo opuesto, las provincias con los menores costos registrados por legislador son San Luis ($176 millones anuales) y Santiago del Estero ($206 millones anuales). Estas métricas revelan que mantener un legislador en Tucumán resulta más de 21 veces más costoso que en San Luis, aun cuando este último distrito posee un número mayor de bancas (52 parlamentarios).
Asesores y personal: el verdadero destino de los fondos públicos
La masa salarial representa el pilar central del gasto parlamentario. Casi el 85% del presupuesto legislativo (un 84% en promedio en las provincias analizadas) se asigna al pago de salarios de personal permanente, transitorio, secretarios y asesores de los legisladores.
Provincias con mayor porcentaje asignado a sueldos
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Río Negro: 95%
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Formosa: 94,2%
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Mendoza: 94%
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Santa Cruz: 94%
Provincias con menor porcentaje asignado a sueldos
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Santa Fe: 64,6%
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San Luis: 72,9%
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CABA: 73,2%
En cuanto a la cantidad de empleados asignados a cada banca, las diferencias también resultan impactantes:
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Corrientes: Lidera el listado nacional con un promedio de 72 empleados por legislador.
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Chaco: Cuenta con 70 empleados por legislador.
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Formosa: Dispone de 62 empleados por legislador.
En la vereda opuesta, solo tres provincias sostienen dotaciones menores a diez colaboradores por bancada: San Luis (2 empleados por representante), Santiago del Estero (5) y Córdoba (8). Este escenario pone de manifiesto la necesidad imperiosa de revisar la eficiencia y la austeridad dentro de la función pública provincial.
