Las tensiones entre el sector agropecuario y el Gabinete Nacional alcanzaron su punto máximo de ebullición en las últimas horas.
En el marco de la Expo Rural de Feliciano, en Entre Ríos, la cúpula de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) alzó la voz de manera contundente para manifestar su absoluto y tajante rechazo a una de las reformas clave impulsadas por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, exigiendo defender a rajatabla las herramientas que hoy sostienen la competitividad argentina.
«Defender lo que funciona»: el fuerte cruce de Colombatto al oficialismo
El encargado de corporizar el malestar del sector fue José Colombatto, vicepresidente de CRA, quien rechazó de plano la polémica iniciativa del ministro Federico Sturzenegger que pretende transformar en voluntarios los aportes obligatorios que realiza la cadena de producción cárnica al Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA). El dirigente ruralista no anduvo con vueltas y blindó la continuidad del organismo al asegurar que no representa bajo ningún punto de vista un gasto, sino una inversión estratégica que no le demanda un solo peso de recursos financieros al Estado Nacional.
El referente agropecuario defendió a capa y espada el rol del IPCVA en la apertura de mercados internacionales y la consolidación de la marca país en el exterior. “Cuando se abre un nuevo destino, gana el productor, gana la industria y gana también la Argentina con más exportaciones y más ingresos”, argumentó Colombatto. Asimismo, destacó que la entidad desarrolla tareas fundamentales en campañas de consumo interno, investigación científica, capacitación y el fortalecimiento integral de toda la cadena cárnica, advirtiendo que ninguna nación que pretenda competir seriamente a escala global puede carecer de una política permanente de promoción internacional.
Infraestructura en ruinas y sanidad: los verdaderos problemas del agro
Lejos de quedarse únicamente en la negativa a los planes oficiales, el vicepresidente de CRA propuso dar vuelta la discusión y enfocar la agenda política en los severos problemas estructurales que hoy jaquean los márgenes de ganancia en el interior. El dirigente pidió explícitamente direccionar las energías y el debate hacia el desastroso estado de los caminos rurales, la falta de mantenimiento en las rutas nacionales y provinciales, y las serias deficiencias en materia de infraestructura y logística que encarecen sensiblemente el costo logístico de la producción.
Por último, Colombatto extendió su férrea defensa hacia los entes sanitarios locales, reconociendo abiertamente que todo sistema es perfectible y que existen aristas para corregir, pero sentenciando que bajo ningún concepto el camino correcto implica desarmar las estructuras que ya demostraron una enorme eficiencia y resultados tangibles a lo largo de los años. “Discutamos y corrijamos lo que sea necesario, pero no parece razonable desarmar una herramienta que funciona”, concluyó con firmeza el ruralista, sembrando una fuerte advertencia al Gobierno.
