Una jornada de máxima tensión e incertidumbre social sacude los cimientos del sistema previsional argentino ante el inminente cese de actividades en una de las obras sociales más populosas de la región.
La paralización total de servicios y una masiva marcha amenazan con colapsar las inmediaciones de la sede central, en reclamo urgente por el recorte sistemático de prestaciones de salud y el ahogo financiero.
ATE realizará un paro nacional y una movilización a la sede del PAMI
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) confirmó un paro nacional de actividades y una masiva movilización para este martes a las 13 horas hacia la sede central del PAMI, ubicada en la avenida Corrientes 655 del centro porteño. La medida de fuerza paralizará de forma integral las dependencias del organismo en todo el territorio argentino para poner en evidencia el colapso operativo y asistencial que atraviesa la institución.
El sindicato denunció una deuda exorbitante con prestadores médicos que supera los $500.000 millones, poniendo en jaque la atención sanitaria de más de cinco millones de jubilados. El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar —quien también es empleado del PAMI—, cuestionó severamente los haberes del personal que se ubican por debajo de la canasta básica y acusó: “Más de cinco millones de jubilados son víctimas y rehenes de quienes están haciendo negocios a costa de su salud”. Aguiar alertó sobre un vaciamiento sin precedentes y denunció que en los últimos dos años fallecieron 45.000 adultos mayores por encima del promedio previsto debido a la falta de remedios e insumos.
Crisis presupuestaria, cambios de Gabinete y amenaza de más paros
El conflicto se agudiza por el desfinanciamiento originado tras la eliminación del Impuesto PAIS, que destinaba un importante porcentaje de su recaudación a la cobertura de la obra social. Según cálculos esgrimidos por la entidad gremial, de los $2,8 billones que le hubieran correspondido al PAMI por dicho tributo, la compensación ejecutada por el Tesoro Nacional hasta julio alcanzó apenas los $0,9 billones, dejando un abismo financiero que pone en riesgo el derecho básico a la salud de los adultos mayores.
El escenario de protesta coincide con sorpresivos movimientos dentro de la conducción ejecutiva del organismo: en las últimas horas se formalizó el alejamiento de Juan Cruz Montero de la coordinación ejecutiva, siendo reemplazado por Verónica Gabriela Pérez, además del apartamiento de Florencia Zicavo de la sindicatura interna. Aguiar advirtió que de no mediar respuestas urgentes por parte de la conducción nacional, ATE profundizará las medidas de fuerza en todo el país.
