Un verdadero escándalo político saca a la luz los impactantes secretos del edificio de San José 1111, la propiedad donde la expresidenta Cristina Kirchner cumple su arresto domiciliario.
En las últimas horas, salieron a la luz documentación y registros oficiales que salpican de lleno al senador nacional Mariano Recalde, dejando al descubierto una trama de inmuebles, deudas y presencias sospechosas en el mismo terreno donde se centra la atención judicial del país.
Un inmueble estratégico de 168 metros en medio del foco judicial
El legislador figura formalmente como titular de la unidad 1 “A”, una propiedad muy particular por ser la única de toda la estructura que cuenta con patio propio. En total, la superficie alcanza los 168 metros cuadrados.
El registro consigna que la operación comercial se concretó en el año 2016, cuando el parlamentario adquirió el inmueble en conjunto con su padre, Héctor Recalde, por un valor de 4 millones de pesos. No obstante, en sus declaraciones juradas actuales, el actual senador nacional informó poseer una participación del 10% sobre el inmueble. La unidad se encuentra situada en el primer piso, justamente al lado del departamento adquirido por una conocida dirigente sindical vinculada a su agrupación.
Inquilinos misteriosos y una abultada deuda de expensas
Pese a ser el dueño, Recalde no vive en el departamento y tampoco reside allí ningún integrante de su círculo familiar. Desde su entorno afirmaron que la propiedad estuvo a la venta y en alquiler durante un tiempo, pero actualmente está ocupada por una persona vinculada al legislador, quien se haría cargo de los costos de mantenimiento.
Sin embargo, las cuentas no cerrarían del todo: en el resumen de expensas correspondiente a julio, la unidad registraba una abultada deuda de $474.190, registrándose apenas un pago parcial de $350.000.
Visitas desde el balcón y la mirada de la Justicia
La presencia de Recalde en la nómina de propietarios cobró una trascendencia explosiva desde que la expresidenta empezó a cumplir su condena en el lugar. El senador no solo visitó a la exmandataria en múltiples oportunidades, sino que llegó a participar de un acto político desde el balcón del segundo piso.
Hoy, San José 1111 permanece bajo la lupa de la Justicia, que analiza rigurosamente las condiciones del arresto domiciliario, los movimientos internos en los pasillos del edificio y el funcionamiento del sistema de monitoreo electrónico.
