Un duro diagnóstico sobre la marcha del plan económico sacudió la agenda nacional.
El exministro de Economía Martín Guzmán rompió el silencio para analizar en detalle el rumbo del Palacio de Hacienda bajo la gestión libertaria y, aunque reconoció que se logró bajar el índice inflacionario de manera drástica, encendió las alarmas rojas al detallar los graves desequilibrios que destruyen el poder adquisitivo, la industria y el mercado laboral.
La trampa de la baja inflación: derrumbe industrial y empleo en riesgo
El extitular del Palacio de Hacienda sostuvo que si bien se logró frenar la escalada de precios, el método elegido generó distorsiones destructivas. Según su visión, el leve repunte global de la economía resulta engañoso porque reposa en solo cuatro áreas concentradas: el agro, la energía, la minería y la integración financiera. Sin embargo, Guzmán enfatizó que esa expansión sectorial es insuficiente porque «no está redundando en una mejora de las condiciones laborales, no crean empleo en esos sectores hoy en día».
Por el contrario, alertó sobre el drástico desplome que sufren la actividad urbana y la industria manufacturera, un deterioro productivo que empieza a comprometer el mentado superávit fiscal debido a la inevitable caída en la recaudación impositiva.
RIGI «anti-industrial», deudas descontroladas y definición sobre 2027
Al momento de evaluar las herramientas estatales disponibles, el economista tildó el margen de acción del Gobierno como «muy limitado» y apuntó sin rodeos contra el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), definiéndolo de forma tajante: «es algo que es anti-industrial para la Argentina, es una pena, porque además debilita inclusive al Estado».
Respecto a la preocupante mora bancaria y no bancaria que golpea a las familias, el exministro puntualizó que responde a una combinación letal:
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Pérdida de poder adquisitivo: Cuestionó que «se celebró la caída de la inflación, pero los ingresos están muy mal», marcando una severa contracción de las remuneraciones en términos reales.
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Descalabro financiero: Explicó que la desestructuración violenta de las tasas de interés impulsó a millones de personas al endeudamiento para cubrir gastos diarios.
Finalmente, al ser consultado sobre sus aspiraciones de cara a las elecciones presidenciales de 2027, el exfuncionario descartó una candidatura activa pero dejó abierta la puerta al debate público: «No, hoy no estoy trabajando para eso. Sí que estoy mirando la economía día a día y me gustaría ser parte de algo que pueda resolver los problemas que estamos teniendo hoy».
