Los 1.000 días de Luis Caputo: un balance entre la baja inflacionaria, la recuperación dispar y el descenso del riesgo país.
A casi tres años de la asunción de la administración libertaria, el ministro de Economía se consolida como uno de los funcionarios que resiste en su cargo desde el primer día. Un repaso por la evolución de las principales variables macroeconómicas de la gestión.
Inflación y consumo masivo
Uno de los principales estandartes del equipo económico ha sido la desaceleración sostenida de la suba de precios tras el impacto inicial. Luego del pico del 25,5% registrado en diciembre de 2023, la dinámica inflacionaria acumuló un 117,8% durante 2024 y consolidó una baja sustancial en 2025 con un acumulado anual del 31,5%. En lo que va de 2026, el guarismo acumula un 19,3%, situando la variación global acumulada desde el inicio de la gestión en torno al 328%.
No obstante, desde las consultoras privadas advierten que, pese al freno inflacionario, el ingreso disponible de los hogares continúa por debajo de los niveles previos a la llegada de Javier Milei al poder, lo que frena un repunte definitivo en el consumo masivo de supermercados.
Dinámica sectorial y actividad económica
La recuperación de la actividad económica se ha caracterizado por una marcada asimetría. Informes del sector privado señalan que, mientras los rubros ganadores (vinculados al agro, la minería, los hidrocarburos en Vaca Muerta y la intermediación financiera) acumulan una expansión del 18%, los sectores más intensivos en mano de obra —tales como la industria manufacturera, la construcción y el comercio minorista— registran una retracción promedio del 8%.
En el plano cambiario, el dólar oficial minorista —que partió desde los $400 iniciales con un salto a $800 a fines de 2023— atravesó diversas etapas de transición cambiaria, desde el *crawling peg* hasta esquemas de flotación administrada. En paralelo, la flexibilización de restricciones impulsó a los ahorristas a adquirir más de US$ 37.000 millones en moneda extranjera.
Descenso del riesgo país
Uno de los datos más salientes del período ha sido la evolución del indicador que elabora el JP Morgan. Tras recibir un contexto financiero adverso con un riesgo país en torno a los 1.900 puntos básicos a fines de 2023 —y una fuerte tensión previa a los comicios legislativos de octubre de 2025 que rozó las 1.500 unidades—, el índice experimentó una fuerte contracción y cotiza actualmente en las 490 unidades, aunque los analistas apuntan a perforar la barrera de los 350 puntos para facilitar el acceso a los mercados internacionales de crédito.
