El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, reclamó acceso irrestricto para investigadores internacionales con el fin de documentar posibles crímenes de guerra
La Defensa Civil Palestina estima que más de 8.000 personas continúan desaparecidas bajo las ruinas y advierten que las tareas de rescate e identificación podrían demorar una década.
Alerta por el hallazgo de restos familiares e impacto humanitario
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, manifestó su profunda preocupación por las tareas de exhumación en la Franja de Gaza, donde se han recuperado restos pertenecientes mayoritariamente a mujeres y niños.
El funcionario austríaco advirtió que la magnitud de la tragedia supera las cifras preliminares:
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Punta del iceberg: Türk afirmó que «los restos de lo que parecen ser familias enteras están siendo exhumados en sitios que fueron pulverizados por ataques israelíes», señalando que la mayoría de los fallecidos aún permanece sepultada.
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Cifras de rescate: La Defensa Civil Palestina confirmó la recuperación de más de 630 cadáveres y restos humanos entre noviembre de 2025 y septiembre de 2026.
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Desaparecidos: Se calcula que más de 8.000 personas continúan atrapadas bajo las estructuras colapsadas.
Falta de insumos forenses y riesgo de pérdida de evidencia
Por su parte, Ajith Sanghai, jefe de la oficina del Alto Comisionado de la ONU en los Territorios Palestinos, detalló las severas limitaciones técnicas que enfrentan los equipos de rescate en el terreno, marcadas por la escasez de maquinaria pesada, herramientas forenses y personal capacitado.
Sanghai remarcó los siguientes puntos críticos respecto al futuro de las investigaciones:
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Plazos de recuperación: Al ritmo operativo actual, los trabajos para remover escombros y recuperar la totalidad de los cuerpos demandarán cerca de diez años, sin computar los plazos necesarios para la identificación genética.
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Preservación de pruebas: Advirtió que la remoción no controlada de ruinas que contienen restos biológicos podría destruir evidencia determinante para establecer responsabilidades penales en el marco del derecho internacional humanitario.
