La iniciativa volvió a la Cámara de Diputados tras obtener 46 votos afirmativos en el Senado. El oficialismo aceptó modificaciones en el régimen del directorio, mientras que la oposición peronista blindó los cambios y cuestionó el uso de las reservas de oro como garantía de deuda.
El Senado de la Nación aprobó en general la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) por 46 votos afirmativos contra 22 negativos. El proyecto impulsa una reestructuración de la entidad monetaria centrada en afianzar su independencia del Poder Ejecutivo, prohibir la emisión para financiar al Tesoro y acotar sus funciones a la preservación del valor de la divisa nacional.
Sin embargo, al haberse introducido modificaciones sustanciales durante el debate parlamentario, la iniciativa impulsada por el Gobierno de Javier Milei deberá regresar a la Cámara de Diputados para su revisión final.
«Devuelve al Banco Central a un mandato único»
Durante el tratamiento de la norma, la bancada oficialista contó con el respaldo del PRO, la UCR y bloques provinciales para la votación general. El miembro informante del proyecto, el senador Agustín Monteverde, justified el objetivo de la ley ante el cuerpo legislativo.
«Esta reforma devuelve al Banco Central a un mandato único, el de preservar el valor de la moneda, un mandato que nunca debió ser abandonado», enfatizó el senador Agustín Monteverde durante su intervención.
En el mismo sentido, la senadora Patricia Bullrich argumentó el fin del sesgo asistencialista del organismo: «El BCRA fue una caja que financió al Gobierno que pedía plata sin fondos. Cuando un Gobierno usa el Banco Central para financiar las urgencias, eso llega a la mesa de cada argentino», afirmó.
Por su parte, Martín Goerling (PRO) respaldó la medida argumentando la necesidad de previsibilidad jurídica: «Es un gran paso para la República Argentina poder sancionar esta ley. Creo que es muy importante para la política económica, para el futuro, y que va a blindar de posibles futuras administraciones», aseveró.
La maniobra del peronismo para blindar las atribuciones del Senado
El punto de mayor tensión política se centró en el artículo 3, el cual modifica las reglas de designación y remoción del directorio del BCRA. La propuesta original buscaba incluir a Diputados y exigir mayorías de dos tercios, pero las modificaciones acordadas establecieron que las designaciones requerirán acuerdo del Senado por mayoría absoluta por un mandato de seis años, mientras que las remociones deberán contar con la aprobación previa de la Cámara alta por la misma mayoría.
En una jugada estratégica liderada por el senador José Mayans, la bancada del interbloque Popular acompañó masivamente la votación de este artículo en particular —alcanzando una aplastante mayoría de 66 votos— con el propósito de condicionar a la Cámara baja. Al haber sido aprobado con más de dos tercios de los presentes, si el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, pretende insistir con el texto original enviado por el Ejecutivo, deberá cosechar una idéntica mayoría calificada en la Cámara de origen.
Fuerte controversia por el uso de las reservas de oro
Otro foco de discusión fue el artículo 13, el cual faculta a la autoridad monetaria a prendar o utilizar los activos de reserva —incluyendo el oro físico y divisas— como colateral o garantía para el acceso a créditos internacionales.
La medida recibió duras críticas desde la oposición. El senador chaqueño Jorge Capitanich cuestionó la finalidad del instrumento financiero:
«Se utilizan las reservas como mecanismo de instrumento vía oro u otras operatorias para aumentar la oferta de divisas, mantener el tipo de cambio apreciado a los efectos de tener un impacto inflacionario menor y en consecuencia tener un escenario electoral más favorable», sostuvo Capitanich.
En la misma línea, el senador Martín Soria denounced la falta de transparencia del proyecto: «Habilita a la entidad monetaria a utilizar las reservas de oro y los ahorros y depósitos de todos los argentinos como garantías de préstamos internacionales», reprochó.
Las dudas también se extendieron a sectores aliados. La senadora salteña Flavia Royón advirtió sobre la falta de salvaguardas institucionales en el redactado: «Este artículo permite usar las reservas como garantías, incluido el oro, sin ningún tipo de límite, sin especificar qué se puede comprometer y tampoco se obliga a informar al Congreso», concluded.
