La flota pesquera de la provincia de Chubut se encuentra en estado de máxima expectativa tras el cierre del cuarto día de prospección en las aguas jurisdiccionales del norte.
Aunque las embarcaciones registraron capturas por encima del mínimo técnico exigido para habilitar la zafra de langostino, la incertidumbre reina entre los armadores y las autoridades sobre si el recurso hallado será suficiente para abastecer y sostener la actividad comercial de toda la flota en forma prolongada.
Números alentadores pero insuficientes y el peligro de sobrecargar la zona
Desde la Cámara de la Flota Amarilla del Chubut (CAFACh), su integrante Raúl “Tato” Cereseto brindó precisiones sobre el panorama biológico actual. Tras suspenderse rápidamente la prospección en la zona sur debido a la predominancia de merluza, la exploración se enfocó en el norte, donde se detectó presencia de langostino. Hubo jornadas con rindes de entre 600 y 700 cajas por barco, e incluso algunos alcanzaron los 1.000 cajones. Sin embargo, Cereseto advirtió que ingresar de golpe con toda la flota amarilla —equipada con alta tecnología y capacidad operativa— en un área acotada podría agotar el recurso de manera acelerada.

La Secretaría de Pesca de Chubut evalúa tres caminos posibles: prorrogar los días de prospección, suspender momentáneamente la apertura por entre una semana y diez días para realizar un nuevo relevamiento, o decretar el inicio formal de la temporada tras procesar los informes técnicos finales de los observadores a bordo.
Incertidumbre en la industria en tierra y demoras en el dragado portuario
La indefinición mantiene en vilo a toda la cadena de valor de la pesca: marineros, estibadores, transportistas y plantas de procesamiento. Aunque varias embarcaciones han ingresado al puerto a descargar captura fresca para preservar la calidad del producto y mantener operativa a la mano de obra permanente, las empresas aguardan la apertura oficial para definir las contrataciones de temporada y la planificación productiva global.

Por otra parte, la dirigencia del sector privado expresó su preocupación por los plazos administrativos vinculados a la obra de dragado a pie de muelle. La licitación continúa demorada por trámites ambientales y burocráticos, por lo que todo indica que los trabajos de mejora en la infraestructura portuaria deberán postergarse hasta después de finalizada la zafra.
