Poderosos ejecutivos argentinos desembolsan fortunas en dólares para quedarse con AySA, hidroeléctricas, trenes y energía.
En el marco del plan de desinversión estatal e impulso a la participación privada, un poderoso grupo de empresarios de origen nacional avanza con fuerza para tomar el control de activos clave de la infraestructura argentina.
Millonarios desembolsos nacionales en AySA, las hidroeléctricas del Comahue y Citelec
Con un importante músculo financiero para afrontar los compromisos de inversión, los ejecutivos locales ya cerraron acuerdos multimillonarios en sectores estratégicos. En el caso de AySA, el consorcio ganador firmará el contrato por 340 millones de dólares e incluye entre sus firmas a Rowing SA, vinculada al empresario Walter Román, y a Transclor SA, controlada por Mauricio Honesto Filiberti —quien además participa en Edenor y aporta su experiencia como proveedora de productos químicos para potabilización de agua.
Por su parte, el sector energético también exhibe un predominio de capitales argentinos. Dentro de las Centrales Hidroeléctricas del Comahue (El Chocón, Alicurá, Piedra del Águila y Cerros Colorados), la represa Piedra del Águila quedó bajo el control absoluto de la firma Central Puerto a cambio de 684,3 millones de dólares, teniendo como accionistas principales a Guillermo Reca, la familia Miguens Bemberg y Eduardo Escasany.
Asimismo, en Citelec S.A. —sociedad controlante de Transener, la mayor transportista de energía en alta tensión del país— se transfirió el 50% de las acciones por 356,1 millones de dólares al consorcio integrado por Genneia S.A. y Edison, holding donde convergen el empresario mexicano David Martínez (Fintech Advisory), PointState Capital y socios locales del rubro como José Luis Manzano.
Privatización del Belgrano Cargas, Intercargo y el cronograma para ENARSA
El mapa de las privatizaciones suma además a la red ferroviaria de cargas. Tras la retirada del Grupo México de las negociaciones, la línea Belgrano Cargas quedará en manos privadas sin presencia de capitales extranjeros por el momento.
Pese a las quejas vertidas por sectores empresariales que calificaron los pliegos como «malos» y advirtieron sobre la falta de incentivos para la compra, el Gobierno nacional ratificó que mantendrá el esquema original de licitación no solo para la línea Belgrano, sino también para las redes San Martín y Urquiza. En la lista inmediata del Poder Ejecutivo figura también Intercargo, la firma estatal prestadora de servicios de rampa en aeropuertos que, a pesar de dar superávit, sigue en la mira oficial mientras las autoridades terminan de pulir el pliego licitatorio.
Por último, el megaplan de venta de activos contempla la desintegración de ENARSA, la compañía estatal dedicada a los hidrocarburos y la energía eléctrica. El oficialismo convocará antes de fin de año a la licitación de las centrales termoeléctricas Belgrano y San Martín, mientras que en el primer trimestre de 2027 avanzará con la licitación de Central Vuelta de Obligado y el posterior traspaso de los estratégicos gasoductos troncales de la empresa.
