El Presidente estará la próxima semana en España en medio de la máxima tensión diplomática con Brasil.
El presidente Javier Milei alista las valijas para emprender un nuevo viaje a España la próxima semana, donde representará a la Argentina en la Cumbre Iberoamericana que se desarrollará en la ciudad de Madrid los días 4 y 5 de noviembre.
El viaje a la Cumbre Iberoamericana y el silencio tras las elecciones
El encuentro internacional reunirá a líderes y jefes de Estado de los 22 países miembros de la comunidad iberoamericana, que abarca a 19 naciones de América Latina junto a España, Portugal y Andorra. La cita internacional genera una enorme expectativa política por la posibilidad latente de un cruce cara a cara entre Milei y el reelecto presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
La tensión entre ambos mandatarios se encuentra en su punto más crítico. Hasta el momento, el libertario no se ha pronunciado públicamente para reconocer la victoria del líder del Partido de los Trabajadores en los comicios del último domingo. Aunque la presencia del jefe de Estado brasileño aún no fue ratificada de manera oficial, el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, manifestó públicamente que mantiene la «más alta expectativa» de contar con la participación de Lula en la cumbre en suelo madrileño.
El conflicto por la salida de Flávio Bolsonaro y el deterioro diplomático
La eventual coincidencia en España se daría inmediatamente después del estallido de un fuerte conflicto diplomático entre ambas naciones. La controversia se profundizó luego de que el Gobierno argentino, con la coordinación del asesor presidencial Santiago Caputo y la colaboración de la administración de Donald Trump, facilitara la partida hacia Estados Unidos del senador opositor Flávio Bolsonaro.
El hijo del expresidente Jair Bolsonaro partió durante la madrugada del miércoles desde Misiones, eludiendo las restricciones de la Policía Federal brasileña que le exigían la entrega inmediata de su pasaporte con prohibición de salir de su país.
El vínculo bilateral se encuentra profundamente degradado y actualmente la relación se mantiene al nivel de encargado de negocios. En los pasillos de Casa Rosada admiten abiertamente que los recientes movimientos del Ejecutivo argentino han agravado el malestar y anticipan que los roces políticos e institucionales con Brasil podrían seguir en aumento durante los próximos días.
