El comercio electrónico argentino sufrió un verdadero remezón que encendió todas las alarmas en el sector retail.
En medio de un escenario económico sumamente complejo y con familias ajustando al máximo cada peso, el evento de descuentos online más esperado del país cerró su edición con números que reflejan a la perfección el delicado momento del bolsillo. Ni siquiera las promociones agresivas ni los planes de cuotas lograron amortiguar un desplome histórico en el poder de compra de los consumidores.
¡Derrumbe del Cyber Monday! La facturación perdió contra la inflación
El CyberMonday 2026 dejó al descubierto las dificultades que atraviesa el consumo en la Argentina al registrar una contracción real del 20% en sus ventas en comparación con la edición anterior. A pesar de que la facturación nominal alcanzó la impactante cifra de $682.185 millones durante las tres jornadas desarrolladas entre el 2 y el 4 de noviembre, el resultado quedó muy lejos de festejar.
De acuerdo con el balance oficial difundido por la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), la facturación nominal creció un 6,7% en relación con 2025. Sin embargo, al contrastar esa cifra con una inflación interanual del 33,4%, el balance se transformó automáticamente en una caída real del 20%. El retroceso también se trasladó a las operaciones: se concretaron cerca de 6,5 millones de órdenes de compra, lo que representa una baja del 7,1% frente al año pasado.
Se vendió más volumen pero de menor valor y con caída en el ticket promedio
Un fenómeno particular de esta edición fue la comercialización de más de 14,6 millones de productos —un 20,7% más que en 2025—. La paradoja se explica por un drástico cambio en los hábitos de consumo: los compradores desplazaron los electrodomésticos de alta gama y la tecnología costosa para abocarse masivamente a aplicaciones de alimentos, artículos de cuidado personal y productos de uso cotidiano.
Por su parte, el ticket promedio se ubicó en $105.039, registrando una suba nominal del 14,2%, pero sufriendo un derrumbe real del 14,4% tras descontar el índice inflacionario. Frente a este panorama, las 12 cuotas fijas resultaron ser el salvavidas financiero clave de los usuarios. La retracción afectó además la oferta corporativa: participaron cerca de 800 empresas, lo que representó una disminución de casi 100 marcas en comparación con la edición previa.
