La titular del FMI volvió a respaldar el rumbo económico de Javier Milei y lanzó una contundente advertencia global.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, volvió a brindar un explícito respaldo al programa económico de la Argentina al destacar la estricta disciplina presupuestaria adoptada por la administración de Javier Milei.
Fuerte respaldo del FMI al rumbo económico argentino y dura consigna antipopulista
Durante su intervención en la Conferencia Internacional de Banca organizada por el Banco Santander, donde compartió panel con la presidenta de la entidad, Ana Botín, la máxima autoridad del organismo multilateral aseguró que el país está sentando bases sólidas para el crecimiento, la estabilidad macroeconómica y el equilibrio financiero, afirmando además que la nación será debidamente recompensada por este esfuerzo.
Georgieva incluyó a la Argentina dentro del grupo de países que reforzaron decididamente sus políticas fiscales tras atravesar escenarios de severa crisis. En plena coincidencia con definiciones expresadas por el mandatario chileno José Antonio Kast, la economista remarcó la importancia crucial del rigor presupuestario y apuntó de manera frontal contra las recetas demagógicas: “El populismo trae pobreza”, advirtió la titular del Fondo, para luego sentenciar categóricamente que “hay que cortarle la cabeza al populismo”.
Este nuevo aval internacional se produce inmediatamente después de la aprobación de la tercera revisión del programa financiero vigente, paso clave que dejará vía libre a un nuevo desembolso de aproximadamente US$ 900 millones hacia comienzos de diciembre, una vez que el Directorio Ejecutivo del organismo ratifique el acuerdo técnico.
Alerta por deuda global, el impacto de la IA y proyecciones económicas
Más allá del guiño a la gestión argentina, Georgieva trazó un diagnóstico severo respecto al complejo panorama internacional. La ejecutiva alertó sobre el desmedido endeudamiento público a nivel mundial, el cual roza el 100% del Producto Interno Bruto (PIB) global, llamando la atención sobre economías centrales como la de Estados Unidos, que exhibe un déficit fiscal del 6% y una deuda acumulada que alcanza los 40 billones de dólares.
En ese sentido, enfatizó que la sola expansión económica no alcanzará para corregir los desequilibrios existentes si las administraciones estatales no imponen un severo recorte y contención de las erogaciones públicas.
Asimismo, la economista búlgara dedicó un tramo de su disertación a las transformaciones tecnológicas en curso,advirtiendo sobre eventuales episodios de inestabilidad financiera impulsados por expectativas infladas en torno a la Inteligencia Artificial.
Al respecto, proyectó que la penetración de la IA afectará directamente a cerca del 40% de los puestos de trabajo en todo el mundo en un lapso de 3 a 5 años. Pese a los focos de incertidumbre, el FMI mantiene su previsión de un crecimiento del 3,1% para la economía mundial, apoyado en la pujanza del sector privado, el afianzamiento de las instituciones en los mercados emergentes y la acelerada adopción de innovaciones tecnológicas.
