La crisis habitacional y social en Comodoro Rivadavia, agravada por los incendios en la cordillera, podría desencadenar una nueva ola de desplazamientos internos dentro de Chubut.
En una entrevista radial, el intendente de Puerto Madryn, Gustavo Sastre, manifestó su preocupación por la posibilidad de que se concrete “una importante migración desde Comodoro hacia Madryn”, familias que buscarían rearmar sus vidas en una ciudad que hoy perciben con más oportunidades. La reflexión del jefe comunal, emitida en el programa “El Quinto Poder”, fue recogida por medios locales y puso sobre la mesa un fenómeno que presiona la ya compleja dinámica urbana de la ciudad costera. Según La17.
“Hemos charlado con varias personas y coinciden en que es posible que haya una importante migración desde Comodoro hacia Madryn”, señaló Sastre, describiendo un escenario que la ciudad conoce de etapas anteriores. Aunque reconoció que “Madryn hoy se muestra en otro momento, con oportunidades por la variedad de industrias”, el intendente advirtió que esta situación atractiva no debe ocultar los problemas estructurales y los riesgos que conlleva un crecimiento poblacional acelerado y no planificado.
Una ciudad en crecimiento constante y bajo presión
La preocupación de Sastre no es abstracta. Puerto Madryn es, desde hace años, una de las ciudades con mayor crecimiento demográfico de la Argentina, un fenómeno históricamente alimentado por la llegada de personas de todo el país atraídas por la industria, el turismo y los servicios. Este crecimiento ya impone una presión constante sobre la infraestructura, los servicios públicos y el mercado de vivienda.
El intendente describió con crudeza el desafío de la gestión urbana: “Cuando terminamos de acomodar un barrio, tenemos dos o tres barrios nuevos generados”. Esta dinámica hace que cualquier planificación a mediano plazo sea extremadamente difícil y que la ciudad esté en una carrera permanente para intentar equiparar la oferta de servicios con la demanda de una población en aumento.
Los riesgos de un crecimiento sin respuestas: ocupaciones y conflictividad social
Más allá de los números, Sastre puso el foco en las consecuencias sociales que pueden derivarse si la llegada de nuevas familias no encuentra respuestas rápidas y adecuadas por parte del Estado. “No solamente es la búsqueda de trabajo, sino lo que eso conlleva”, afirmó, enumerando riesgos concretos como ocupaciones ilegales de tierras, un aumento del asistencialismo y una mayor conflictividad social derivada del desempleo o la precariedad laboral.
“Son situaciones que se han dado en otros tiempos y que nos sirven de ejemplo”, sostuvo el intendente, quien señaló que la gestión municipal busca activamente evitar repetir las experiencias negativas del pasado. Su declaración es un llamado de atención sobre la necesidad de anticipar políticas públicas que puedan absorber un posible incremento migratorio, coordinando esfuerzos con la provincia y la nación.
La posibilidad de una nueva migración interna coloca a Puerto Madryn en el centro de una discusión que excede lo local y refleja las asimetrías y tensiones dentro de la provincia de Chubut. Mientras algunas regiones sufren emergencias habitacionales y pérdida de tejido social, la ciudad costera se prepara para un desafío doble: mantener su dinamismo económico y, al mismo tiempo, gestionar un crecimiento urbano que no deje a nadie atrás y no reproduzca los problemas que intenta resolver.




