Adiós a Marcelo Araujo: el relator que cambió para siempre el fútbol por TV.
El periodismo deportivo argentino está de luto. Este lunes 16 de marzo de 2026, se confirmó el fallecimiento de Marcelo Araujo a los 78 años. El histórico relator, que fue la voz indiscutida de la época de oro de Fútbol de Primera, murió durante la madrugada en el Hospital Italiano, donde se encontraba internado. La noticia fue comunicada por su colega y amigo Fernando Pacini, quien lo acompañó en su etapa final frente a los micrófonos.
Según Infobae, Araujo no solo narró partidos, sino que revolucionó la estética y el lenguaje de las transmisiones deportivas en el país. Con un estilo rupturista, irónico y profundamente emocional, logró que el público esperara los domingos a la noche no solo para ver los goles, sino para escuchar sus ya legendarias intervenciones junto a su ladero histórico, Enrique Macaya Márquez.
El creador de un lenguaje propio y viral
Araujo fue el responsable de introducir frases que hoy forman parte del ADN del hincha argentino. Su famosa pregunta «¿Estás crazy, Macaya?» o el desafiante «¡Si lo hacés me voy!» ante una jugada inminente de gol, rompieron la solemnidad del relato tradicional. No se limitaba a describir la acción; Araujo jugaba con el espectador, con sus comentaristas y con los propios protagonistas del campo.
Su capacidad para bautizar ídolos también quedó marcada en la historia. Fue él quien popularizó apodos como «El Burrito» para Ariel Ortega o «El Torero» para Juan Román Riquelme. Además, se encargó de ponerle voz a momentos icónicos, como el último gol de Diego Maradona con la Selección Argentina en el Mundial de EE.UU. 1994 y el inolvidable gol de Martín Palermo en el Superclásico de 1999, mencionando la recaudación exacta del estadio en pleno grito de gol.
Un legado que unió generaciones
Desde sus inicios en la mítica tira radial Sport 80 hasta su regreso triunfal como la voz principal de Fútbol para Todosen la TV Pública, Marcelo Araujo fue el faro para las camadas de relatores que hoy lideran las grandes cadenas internacionales. Trabajó mano a mano con figuras como Fernando Niembro —con quien fundó una escuela de periodismo—, Walter Nelson y Alejandro Fabbri.
Sus colegas coinciden en un punto: su generosidad profesional. «No habrá ninguno igual a Marcelo», expresó emocionado Elio Rossi tras conocer la noticia. El relator nacido en Villa Crespo y fanático de Atlanta dejó una huella imborrable tras cubrir los mundiales de Italia 90, EE.UU. 94, Francia 98 y Corea-Japón 2002, consolidándose como el «comandante» de una forma de comunicar que hoy, con su partida, se convierte definitivamente en leyenda.




