La Justicia Federal estableció el número definitivo de fallecidos tras un relevamiento de 159 casos. El empresario Ariel García Furfaro está imputado como principal responsable.
La Justicia Federal confirmó un número estremecedor que revela la magnitud de una de las mayores tragedias sanitarias del país: 111 personas fallecieron a causa de la inoculación de fentanilo contaminado en hospitales públicos. Según La17.
La cifra definitiva surgió tras un exhaustivo análisis realizado durante la feria judicial, donde se revisaron 159 casos clínicos vinculados al lote adulterado del potente opioide. De ese total, 48 pacientes lograron sobrevivir a la intoxicación, según informaron fuentes judiciales.
Un relevamiento exhaustivo durante la feria judicial
La determinación del número final de víctimas fue el resultado de un minucioso trabajo de depuración de datos realizado por los investigadores mientras los tribunales estaban en receso. Las fuentes explicaron que implicó cruzar y analizar una enorme cantidad de información, incluyendo historias clínicas, resultados de autopsias y pericias forenses, con el único objetivo de establecer con total precisión el alcance del daño causado por el medicamento adulterado.
«Se trata de un trabajo de depuración muy grande que se hizo durante el receso«, señalaron desde el entorno de la causa. La lista consolidada con las 111 víctimas fatales ya fue remitida al Cuerpo Médico Forense, el organismo que ahora deberá avanzar con el estudio científico de las muestras correspondientes para consolidar la prueba en el expediente judicial.
La responsabilidad penal: 14 imputados y un empresario clave
La confirmación de esta trágica cifra de víctimas podría empeorar de forma sustancial la situación judicial de las 14 personas que ya están procesadas y detenidas. El empresario Ariel García Furfaro emerge como la figura central de la trama. Él es el propietario de los laboratorios HLB Pharma y Ramallo S.A., a los que la investigación señala directamente como los productores del fentanilo contaminado.
La Justicia lo imputa específicamente como «coautor penalmente responsable del delito de adulteración de sustancias medicinales». Inicialmente, su responsabilidad se vinculó a 20 fallecimientos. Sin embargo, el expediente judicial detalla ahora que García Furfaro, junto a 16 empleados de sus laboratorios, tomó decisiones clave sobre la «fabricación, distribución y venta» del lote 31202 de fentanilo. Este lote se produjo bajo una orden del 16 de diciembre de 2024.
La investigación concluye un hecho devastador: el proceso de fabricación presentó «múltiples falencias» y hubo una «pluralidad de alertas que no fueron atendidas». Estas negligencias, en última instancia, cobraron la vida de 111 personas.




