Brigadistas de «El Fortín» viajan 1.700 km para combatir el fuego.
La solidaridad no conoce distancias cuando se trata de proteger el patrimonio natural del país. Una dotación de Bomberos Voluntarios del cuartel «El Fortín», con base en Villa Mercedes, San Luis, partió este sábado rumbo a la Patagonia argentina. Los efectivos se sumarán al complejo operativo de combate contra los incendios forestales que azotan la región cordillerana, aportando su experiencia y equipamiento en una de las temporadas más críticas que se recuerden en el sur.
Movilización estratégica del Comando Único de Operaciones
El despliegue de los brigadistas puntanos no es un hecho aislado, sino que responde a una solicitud formal del Comando Único de Operaciones (CUO). Este organismo es el encargado de coordinar la logística y el movimiento del Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios en situaciones de emergencia extrema. Según El Chorrillero, los efectivos partieron desde Villa Mercedes hacia la capital de San Luis, donde se unieron a otras delegaciones provinciales y personal de la Dirección de Prevención y Gestión de la Emergencia antes de iniciar el extenso recorrido hacia Chubut.
Dotación especializada y equipamiento liviano
El equipo de «El Fortín» está conformado por el dragoneante Elías Fernández y los bomberos Lucas Alfonzo y Ezequiel Gallardo. El grupo viaja en una unidad liviana de ataque rápido, especialmente acondicionada para desplazarse en terrenos de difícil acceso, típicos de la geografía patagónica. Este tipo de vehículos es fundamental para intervenciones ágiles sobre focos secundarios y para el transporte de herramientas manuales en la línea de fuego.
Diez días de arduo trabajo en la línea de fuego
A los brigadistas les espera un trayecto de aproximadamente 1.700 kilómetros hasta el sector asignado por las autoridades nacionales en la provincia de Chubut. El plan operativo prevé que la dotación permanezca en la zona de desastre por un periodo de diez días, tras lo cual se evaluará la necesidad de un relevo. Esta misión subraya el compromiso federal de los bomberos de San Luis, quienes dejan sus hogares para enfrentar las llamas en un escenario hostil marcado por la sequía y los vientos intensos.




