Máximo despliegue federal y binacional contra el fuego en Los Alerces.
La emergencia ígnea en la provincia de Chubut ha escalado a un nivel de coordinación sin precedentes. Bajo la estructura de un Comando Unificado, la Agencia Federal de Emergencias (AFE), la Administración de Parques Nacionales y el Servicio Provincial de Manejo del Fuego trabajan contrarreloj para frenar el avance de las llamas. El operativo no solo moviliza recursos de diversos puntos de Argentina, sino que también cuenta con un componente de cooperación internacional clave para enfrentar las condiciones extremas de la cordillera.
Una flota aérea estratégica para el ataque directo
El combate desde el aire es fundamental para alcanzar sectores de difícil acceso y enfriar los perímetros más activos. Actualmente, se encuentran operativos 12 medios aéreos que realizan descargas constantes sobre los focos ígneos. Entre los recursos coordinados por la AFE destacan dos helicópteros Bell 407 con helibalde, un avión anfibio y un avión hidrante. Es para resaltar que, en el marco de la colaboración transfronteriza, se han sumado un helicóptero y un avión hidrante pertenecientes a la CONAF de Chile, integrando así una fuerza de choque binacional.
Coordinación terrestre y apoyo institucional
En el terreno, la diversidad de fuerzas trabajando en conjunto es el pilar que sostiene la estrategia de control. Según Sinagir, el despliegue incluye a brigadistas nacionales, pilotos, técnicos especializados y equipos de apoyo de la Policía Federal Argentina y Gendarmería Nacional. El Ejército Argentino también aporta su capacidad logística, mientras que cuerpos de bomberos voluntarios de Trevelin, Esquel y la localidad chilena de Palena se mantienen en la primera línea de fuego junto a equipos del SPLIF Río Negro y servicios de manejo del fuego de Neuquén y Chubut.
Vigilancia y logística en zonas críticas
Más allá del combate directo, el operativo requiere una logística aceitada para el movimiento de maquinaria y la seguridad vial. Vialidad Provincial y los municipios de la región cordillerana colaboran activamente para garantizar que los equipos de apoyo puedan desplazarse sin contratiempos. El Comando Unificado monitorea minuto a minuto el comportamiento del fuego mediante aviones observadores, permitiendo que los brigadistas y guardaparques de Parques Nacionales ejecuten fajas cortafuego y tareas de enfriamiento de manera segura en un escenario climático que continúa siendo un desafío constante.




