Brigadistas suman mochilas técnicas gracias a la solidaridad vecinal.
En medio de una de las temporadas de incendios más severas para la cordillera, una iniciativa privada transformada en cruzada comunitaria ha logrado equipar a los combatientes con tecnología de alto rendimiento. La donación de mochilas técnicas ergonómicas marca un hito en el bienestar de quienes enfrentan las llamas, demostrando que la cooperación civil puede ser tan determinante como las estrategias de combate en el terreno. Este aporte no solo mejora la logística, sino que refuerza el espíritu de un cuerpo de brigadistas que se siente respaldado por su sociedad.
Una cadena de favores que llegó al cuartel
La iniciativa comenzó con un contacto directo entre Andrea Rowlands y Nicolás Beale, un colaborador frecuente de las brigadas. Lo que inició como una intención de ayuda se materializó en menos de 96 horas: las mochilas fueron adquiridas y enviadas a Esquel de inmediato. Según Canal 4 Esquel, este gesto inicial funcionó como un catalizador, motivando a otras familias y vecinos a sumar donaciones que van desde alimentos y medicamentos hasta herramientas técnicas que, por vías burocráticas, suelen tardar meses en llegar.
Ergonomía cordobesa para jornadas de 14 horas
El jefe de brigada, José Harris, explicó que este equipamiento «hace la diferencia» entre el agotamiento extremo y una operatividad sostenible. Las mochilas, fabricadas por una empresa especializada en Córdoba, cuentan con un diseño ergonómico y faja lumbar que desplaza el peso hacia la cintura. Esto es vital para el personal que debe soportar turnos extenuantes de hasta 14 horas en pendientes pronunciadas. El diseño nacional permite una distribución de carga eficiente, protegiendo la columna de los 15 integrantes de la base.
Más allá de las mochilas: herramientas para el futuro
El éxito de esta convocatoria solidaria ha permitido que la brigada incorpore también handys, bases para móviles, antenas y sogas. Actualmente, se mantienen gestiones con instituciones como el Rotary para sumar motobombas, elementos críticos debido a que muchos arroyos en la zona de combate se encuentran secos. Tanto Harris como Claudio Díaz, jefe de cuadrilla, destacaron que el fuego no espera los tiempos administrativos, por lo que el apoyo inmediato de la comunidad se ha vuelto el motor principal del operativo.




