Cholila en alerta máxima: incendios rodean el pueblo y causan zozobra.
La localidad de Cholila atraviesa sus horas más dramáticas desde el inicio de la emergencia ígnea en la cordillera. El avance implacable de las llamas, que ahora se observa con claridad sobre las laderas que rodean al casco urbano, ha sumergido a la comunidad en un estado de alerta total.
El agotamiento físico de los pobladores, tras semanas de lucha y angustia, se combina con un paisaje oscurecido por un humo denso y asfixiante que reduce la visibilidad y acrecienta el temor de que el fuego alcance las zonas residenciales de forma inminente.
Avance por los flancos y evacuaciones en Lago Rivadavia
La amenaza se manifiesta desde distintos puntos cardinales, cercando a la localidad en una pinza de fuego. La situación más crítica se vive en la Villa del Lago Rivadavia, ubicada a solo 7 kilómetros del centro de Cholila, donde el fuego ya ha mostrado su poder destructivo.
Según Radio Chubut, en esa jurisdicción se han registrado evacuaciones de emergencia y, lamentablemente, la pérdida total de al menos una vivienda. Los vecinos observan con desesperación cómo el resplandor nocturno en los cerros confirma que los incendios activos están cada vez más cerca de sus hogares.
Impacto económico y social: campings vacíos y humo espeso
La crisis no solo es ambiental, sino que ha paralizado por completo la vida social y económica de la región en plena temporada estival. Marcia González, encargada de un camping local, describió un panorama desolador con instalaciones totalmente desocupadas debido a la emergencia. La actividad turística ha desaparecido, reemplazada por la incertidumbre de los habitantes que permanecen expectantes ante el comportamiento del viento.
El humo espeso que cubre las calles de Cholila no solo afecta la salud respiratoria, sino que impide monitorear con exactitud la velocidad del avance de los focos.
Una población agotada que resiste en la cordillera
El cansancio es generalizado en toda la comarca. Los vecinos, que en muchos casos colaboran de forma autogestionada en la logística de defensa de sus propiedades, ya no ocultan la zozobra por la magnitud de un desastre que parece no tener techo. Con el fuego descendiendo por las laderas hacia los valles poblados, las próximas horas serán determinantes para los operativos de defensa.
La comunidad de Cholila se mantiene en guardia permanente, esperando que los refuerzos de brigadistas y un cambio favorable en las condiciones climáticas logren frenar lo que amenaza con ser una catástrofe sin precedentes en el ejido municipal.




