Alerta en la Comarca: los incendios rodean Cholila y apuntan a Esquel.
La situación ígnea en la provincia de Chubut ha alcanzado un punto de extrema gravedad este lunes. La localidad de Cholila se encuentra actualmente en una situación de «pinza», cercada por dos grandes incendios que avanzan sin control: el que se originó en el sector norte del Parque Nacional Los Alerces y el foco desatado en Puerto Patriada, Epuyén.
La combinación de una sequía histórica y vientos erráticos ha generado un escenario de incertidumbre total para los pobladores, quienes describen un panorama dantesco donde el fuego parece devorarlo todo a su paso.
Pobladores en vilo ante el avance explosivo sobre los pinares
La angustia se apoderó de los habitantes del valle Villa El Blanco, a pocos kilómetros del ejido urbano de Cholila. Los vecinos reportan que las llamas, al alcanzar las zonas de pinares en las laderas, generan combustiones explosivas que aceleran la propagación.
Según Río Negro, la falta de información oficial clara ha generado un clima de terror y desconcierto entre los pobladores, quienes denuncian que la lucha contra el fuego se sostiene en gran medida gracias a la autogestión comunitaria, con vecinos preparando viandas y solicitando insumos médicos básicos ante el desfinanciamiento del Plan Nacional de Manejo del Fuego.
El riesgo inminente sobre Esquel y Villa Lago Rivadavia
Desde el Comité de Emergencia de Chubut, su coordinadora Laura Migrantes confirmó que el incendio de Puerto Patriada, que se consideraba contenido en un 85%, ha vuelto a estar totalmente activo y fuera de control.
El frente se desplaza actualmente hacia Cholila, pero la mayor preocupación de las autoridades es que las llamas han tomado una orientación peligrosa hacia la ciudad de Esquel. Con ráfagas de viento que se intensifican al mediodía, el monitoreo es «minuto a minuto», priorizando la evacuación de zonas críticas como la población de Camilo Coronado y sectores de Villa Lago Rivadavia, donde residen más de 130 personas.
Brigadistas de todo el país refuerzan la línea de fuego
A pesar del esfuerzo titánico de más de 500 brigadistas provenientes de provincias como Córdoba, Santa Cruz y San Luis, la naturaleza impone sus reglas. Las condiciones de sequía extrema, con un déficit de lluvias del 60% y la falta de nieve invernal, han convertido la vegetación en material altamente combustible. Mientras Alicia Marroni, dueña de cabañas en el cerro La Momia, relata cómo debió ser evacuada por tercera vez tras ver las llamas a escasos 250 metros de su propiedad, el personal de Bomberos Voluntarios permanece en guardia permanente para defender las estructuras edilicias, esperando que la calma nocturna permita dar un respiro a quienes lo han perdido casi todo.




