Deslizamiento en Comodoro: grietas en viviendas y alerta en el cerro.
La estabilidad del suelo en Comodoro Rivadavia vuelve a estar en el centro de la escena debido a una serie de movimientos geológicos que mantienen en vilo a los residentes del barrio Laprida. En las últimas horas, se ha reportado una situación alarmante en las inmediaciones del cerro Tres Botellas, donde el desplazamiento de laderas ha comenzado a manifestar sus consecuencias físicas en la infraestructura urbana.
Lo que inició como una percepción de vibraciones sutiles ha escalado a daños estructurales visibles, generando un clima de incertidumbre entre las familias que habitan al pie de las formaciones rocosas.
Daños estructurales y vibraciones en el barrio Laprida
El epicentro de la preocupación se sitúa en la calle Montevideo, en la zona alta del barrio, donde las viviendas lindantes con el cerro presentan signos evidentes de fatiga material. Según Radio 3, los habitantes del sector han constatado importantes rajaduras en las paredes tras percibir movimientos del terreno en distintos momentos del día.
Daniel, un referente vecinal que ha seguido de cerca los reclamos, señaló que la situación es crítica para quienes viven pegados a la ladera, ya que las vibraciones constantes han comprometido la integridad de los domicilios, forzando la intervención urgente de las autoridades locales.
El riesgo inminente del cerro Tres Botellas
Más allá de los daños habitacionales, el propio entorno natural muestra señales de inestabilidad que podrían derivar en un siniestro mayor. Los vecinos han denunciado que las grietas en el cerro Tres Botellas son cada vez más pronunciadas, advirtiendo que una de las formaciones icónicas se está separando y abriendo de manera peligrosa.
De producirse un desprendimiento de esa magnitud, no solo se verían afectadas las viviendas cercanas, sino que la circulación vehicular en la zona alta quedaría totalmente interrumpida por el desplazamiento de rocas y sedimentos hacia la calzada.
Reclamo de pericias técnicas y evaluación de riesgo
Ante la gravedad del cuadro, la comunidad ha solicitado la presencia inmediata de geólogos y personal de Defensa Civil para realizar un estudio de suelo exhaustivo.
El objetivo es determinar si los movimientos responden a un proceso natural de erosión o si existen factores externos que estén acelerando el deslizamiento.
Hasta tanto no se cuente con un informe técnico definitivo, los vecinos permanecen en estado de alerta, exigiendo respuestas claras sobre la habitabilidad de sus hogares y las medidas de mitigación necesarias para evitar una tragedia similar a otros eventos geológicos ocurridos en la ciudad.




