Las autoridades sanitarias nacionales confirmaron recientemente un foco de Influenza Aviar de alta patogenicidad en la localidad rionegrina de Cervante
El hallazgo, detectado en un predio del Alto Valle tras registrarse una mortandad inusual en animales de corral, activó de inmediato los protocolos de seguridad. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) trabaja en la zona para contener la expansión del virus y evitar que afecte a la producción avícola comercial de la región.
Medidas sanitarias y control epidemiológico
Según información que fue extraída del medio Radio 3, los especialistas del laboratorio oficial del SENASA en Martínez confirmaron el diagnóstico luego de analizar muestras de gallinas, gansos, patos y pavos afectados. Ante este escenario, el organismo estableció un área de prevención perimetral donde se ejecutan tareas de relevamiento epidemiológico para identificar cualquier posible vínculo con otros criaderos cercanos.
La prioridad actual de las autoridades es evitar el contacto entre las aves domésticas y los ejemplares silvestres, principales vectores de esta enfermedad. Para ello, se solicitó a los productores y familias con criaderos de traspatio que intensifiquen las barreras de bioseguridad, restringiendo el acceso de extraños y asegurando que los animales permanezcan en espacios protegidos.
Recomendaciones para criadores y productores
La bioseguridad es la única herramienta efectiva para frenar el avance del virus. Por este motivo, el SENASA recomendó utilizar indumentaria exclusiva para el manejo de los animales, desinfectar periódicamente las fuentes de agua y alimento, y monitorear constantemente la salud del plantel. Ante la aparición de síntomas compatibles —como signos respiratorios, digestivos o neurológicos— o ante una mortandad masiva, es imperativo realizar la denuncia inmediata ante la oficina local del organismo.
El brote en Cervantes subraya la importancia de la vigilancia constante por parte de los productores patagónicos. La colaboración activa de la comunidad es fundamental para proteger el estatus sanitario de la región y mitigar los impactos económicos que esta patología puede generar en la producción local si no se controla a tiempo.




