Vecinos de Médanos se unen para salvar sus casas del cerro Hermitte.
La incertidumbre y la angustia se han transformado en acción colectiva en el kilómetro 3 de Comodoro Rivadavia. Las familias del barrio Médanos, desplazadas de sus hogares por el inminente riesgo de desmoronamiento, han iniciado una campaña de visibilización bajo la consigna «Salvemos a Médanos».
Tras ser evacuados ante el peligro que representa la inestabilidad del cerro Hermitte, los residentes exigen soluciones técnicas urgentes que les permitan regresar a la tierra donde cimentaron sus proyectos de vida, negándose a que sus viviendas se conviertan en una pérdida definitiva.
El drama de la evacuación y la espera de respuestas
La situación en la zona es crítica, ya que el fenómeno geológico ha impactado previamente en sectores aledaños como Sismográfica, El Marquesado y Los Tilos. Según ADNSUR, mientras se aguardan los resultados finales de los estudios de suelo, la comunidad decidió manifestarse este fin de semana colocando cartelería en los accesos al barrio. El objetivo es claro: obtener respuestas concretas de las autoridades municipales y provinciales. «Estamos luchando por nuestras casas, por el lugar donde crecieron nuestros hijos, donde sembramos recuerdos, esfuerzo y vida», manifestaron los vecinos con profunda emotividad a través de sus canales de comunicación.
Para las familias afectadas, no se trata simplemente de una cuestión de infraestructura, sino de la defensa de su propia identidad. En un comunicado que rápidamente se viralizó, expresaron: «Cada pared guarda historia. Cada puerta abierta representa años de trabajo. Cada vecino es parte de una comunidad que no quiere desaparecer». El temor a que el barrio se disuelva y sea absorbido por el avance del cerro los mantiene en un estado de asamblea permanente y movilización.
Exigencia de derechos y soluciones reales
La postura de los residentes de Médanos es de firmeza absoluta frente a la burocracia. Rechazan ser tratados como un expediente administrativo o una cifra en un informe de catástrofe. «Somos familias que merecen soluciones reales», sentenciaron, haciendo hincapié en el derecho constitucional a vivir en un entorno seguro. La organización barrial busca gestionar escucha y protección ante quienes toman decisiones, recordando que detrás de cada orden de evacuación hay historias humanas que corren el riesgo de quedar en el olvido si no se realizan las obras de contención necesarias.
Con el lema «Cuando un barrio se une, nada lo detiene», los vecinos han logrado unificar criterios para levantar la voz con respeto pero sin claudicaciones. Aseguran que defender sus casas es, en última instancia, defender la historia de Comodoro Rivadavia. Mientras el cerro Hermitte sigue siendo una amenaza latente, la fuerza de esta comunidad organizada se convierte en la única barrera que, por ahora, protege el deseo de volver a abrir las puertas de sus hogares.




